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Soldados paquistaníes y equipos de rescate buscan víctimas del derrumbe de una fábricas en las afueras de Lahore, el 5 de noviembre de 2015

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Los socorristas continuan la búsqueda de supervivientes entre los escombros de la fábrica de Lahore (este de Pakistán) que se derrumbó el miércoles con un saldo de 19 muertos.

Por el momento, se han rescatado 108 personas, indicó el responsable de los servicios administrativos de la ciudad, Mohamad Usman, aunque el número de personas presentes en el edificio en el momento del derrumbe se desconoce.

Los responsables de la fábrica estiman que había entre 150 y 200 personas, entre las cuales, según los obreros, numerosos niños.

Ayudados por militares, los socorristas cortaban las vigas de metal y levantaban los escombros con cuidado en lo que queda de la fábrica de bolsas de polietileno situada en la zona industrial de Sundar, a unos 45 kilómetros del centro de Lahore.

Un hombre tuvo que ser amputado para ser extraído de los escombros, indicó un responsable que requirió el anonimato.

El canal de televisión Samaa mostró imágenes de un obrero bloqueado bajo una viga que espera a los socorristas.

Los allegados de los obreros intentaban acercarse al lugar, pero la policía les impedía el paso, lo que daba lugar a forcejeos y llantos.

"Temo que el balance se agrave", dijo un portavoz de los servicios de socorro, Jam Sajjad Hussain. Por el momento "es difícil dar cifras precisas", agregó.

"Los obreros nos dicen que había 200 personas en el interior en el momento del derrumbe", entre ellos el propietario de la fábrica, dijo Jam Sajjad Hussain.

Según un obrero de 22 años, Mohammad Navid, decenas de obreros podrían haber sido sorprendidos por el derrumbe cuando dormían en un sector de la fábrica al cual los socorristas aún no han podido acceder.

La prioridad es encontrar supervivientes, indicó Usman.

- Obreros de 12 años -

En la fábrica trabajaban niños de apenas 12 años, dijo Navid.

Una lista facilitada por uno de los tres hospitales que atiende a trabajadores heridos muestra que el más joven de ellos tiene 15 años, una edad legal para trabajar en Pakistán.

La mayoría de los trabajadores tenían entre 14 y 25 años, dijo otro obrero, Mohammad Irfan, 18 años.

El canal Samaa difundió el miércoles las imágenes de dos niños extraídos de los escombros. Uno de ellos, con la cara lastimada, dijo que tenía 12 años.

El accidente se produjo el miércoles por la noche, pocos días después de un potente sismo, que causó unos 400 muertos en Pakistán y Afganistán y daño miles de edificios.

Las autoridades locales van a investigar las denuncias según las cuales el dueño de la empresa mantuvo la fábrica en actividad a pesar de que el edificio había sufrido daños estructurales a causa del sismo.

"Escuché que el terremoto había debilitado el edificio, pero según los obreros, el propietario siguió construyendo una extensión" del mismo, dijo el ministro responsable de la provincia de Punyab, Shahbaz Sharif.

Numerosas construcciones no respetan las normas de seguridad en Pakistán. El año pasado el derrumbe de una mezquita en la misma ciudad causó la muerte de 24 personas.

El 11 de septiembre de 2012, 255 obreros murieron en el incendio de una fábrica textil en la ciudad portuaria de Karachi (sur), uno de los peores accidentes industriales de Pakistán.

Los propietarios de la fábrica fueron imputados de homicidio, pero todavía no han sido juzgados.

Los niños trabajan a menudo en Pakistán, donde pueden hacerlo legalmente en los sectores de riesgo a partir de los 14 años, si bien esta ley no se respeta. Washington estima que el 13% de los 2,5 millones de paquistaníes de 10 a 14 años trabajaban en 2014.

AFP