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"Todos los policías son bastardos", se lee en una pancartad e un manifestante contra la reforma laboral durante unos disturbios en la ciudad francesa de Nantes el 2 de junio de 2016

(afp_tickers)

Las huelgas continuaban en Francia este jueves, pero el temor a un caos en el tráfico aéreo durante la Eurocopa disminuía debido a que los controladores levantaron un preaviso de paro.

El Gobierno francés, confrontado a más de tres meses de protestas por una polémica reforma laboral, intentaba evitar un bloqueo completo del país cediendo a reivindicaciones en sectores estratégicos que se unieron a las protestas. "Lo que el Gobierno está intentando hacer (...) es resolver cada una de las situaciones", resumió la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri.

El Ejecutivo, que no logró evitar que se votara una huelga indefinida entre los trabajadores ferroviarios, tuvo más éxito entre los controlados aéreos. A cambio de la renuncia a reducir el personal, los sindicatos que representan a los 4.000 controladores aéreos levantaron un preaviso de huelga de tres días a partir del viernes.

Pero a ocho días del inicio de la Eurocopa-2016 (10 junio-10 julio), que atraerá a Francia decenas de miles de fanáticos, la situación no está del todo resuelta. Los tres sindicatos de pilotos de Air France convocaron este jueves una huelga del 11 al 14 de junio.

El líder sindical Philippe Martínez, que dirige el pulso con el Gobierno de François Hollande, dijo que no se busca "bloquear la Eurocopa", pero prometió para esta semana "la movilización más fuerte de los últimos tres meses".

La huelga de trenes, que cumplía su segundo día, tenía fuertes consecuencias este jueves en el tráfico ferroviario. Sólo circulaba entre el 30% y 40% de los trenes regionales y el 60% de los trenes de alta velocidad.

En cambio, el tráfico era casi normal en el metro parisino, pese a que también se había convocado una huelga.

- Acciones puntuales -

Los opositores de la reforma laboral multiplicaban sus acciones en varios lugares del país. En París, un grupo de huelguistas tomó una oficina de control de tráfico y bloqueó durante una hora todos los trenes que salían de Gare de Lyon, una estación de trenes con destino al centro-este y el sur de Francia, Suiza e Italia.

En el oeste del país, una acción similar dejó sin electricidad a 125.000 hogares en la región de Saint-Nazaire.

Los huelguistas bloquearon también el astillero de Saint-Nazaire (oeste), donde el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, no pudo asistir a la entrega a Egipto de un barco de tipo Mistral.

Miles de personas manifestaron en las ciudades de Nantes y Rennes (oeste), Toulouse (suroeste), Marsella (sureste) y París. Se registraron enfrentamientos en Nantes y Toulouse, donde ocho policías resultaron heridos levemente.

Para el Gobierno de Hollande, que bate récords de impopularidad a un año de elecciones presidenciales, esta reforma laboral facilitará la adaptación de las reglas de trabajo a la realidad de las empresas y favorecerá la lucha contra el desempleo endémico (10%). Pero sus detractores, que multiplican desde marzo las protestas, a veces salpicadas de violencia, consideran que aumentará la precariedad en el mercado laboral, por lo que exigen su retirada.

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AFP