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Mauricio Macri y su jefe de gabinete Marcos Peña al llegar a una conferencia de prensa en el jardín botánico de Buenos Aires el 2 de diciembre de 2015

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La inflación es el gran desafío a mediano plazo del presidente electo de Argentina, Mauricio Macri, quien asumirá la semana próxima, según la agencia de calificación financiera Standard & Poor's.

"A mediano plazo, el desafío más grande que enfrentará esta administración es definitivamente la inflación", indicó Sebastián Briozzo, director de notas soberanas de Standard & Poor's, al referirse al impacto de la elección presidencial ganada por la oposición tras doce años de gobierno kirchnerista.

Argentina tiene desde hace algunos años una inflación situada entre el 20% y el 30% anual según consultoras privadas. En un país con controles para la compra del dólar, la liberalización inmediata del mercado cambiario prometida por Macri podría provocar un shock inflacionario.

"No es fácil bajar la inflación del 30% a un sólo dígito, no tenemos muchas experiencias exitosas en la historia de la economía", explicó Briozzo, mencionando entre esos pocos ejemplos el de Chile tras el final de la dictadura militar a principios de la década de 1990.

El éxito chileno había sido posible gracias a un "muy fuerte y completo acuerdo político", lo que representa "un gran desafío para Argentina y en particular para esta administración", señaló.

Al respecto, precisó que Macri "asume en un momento difícil para la economía y con un país dividido", ya que se impuso en la segunda vuelta del 22 de noviembre con el 51,34% de los votos contra el 48,66% de Daniel Scioli, del Frente para la Victoria de la saliente presidenta Cristina Kirchner.

Al margen de la inflación, el nuevo gobierno de centroderecha de Macri deberá ocuparse en lo inmediato de recuperar el acceso a los mercados internacionales.

El principal tema pendiente para ello es la solución del conflicto con los fondos 'buitres' (especulativos), que ganaron un juicio en los tribunales de Nueva York por 1.600 millones de dólares por deuda en default desde 2001.

Argentina se ha negado hasta ahora a obedecer el fallo de la justicia estadounidense y por ello cayó en julio de 2014 en un default parcial de su deuda reestructurada, lo que llevó a Standard & Poor's a bajar su calificación crediticia a 'SD' (sigla en inglés para Incumplimiento Selectivo).

"Las negociaciones con los fondos especulativos van a empezar pronto pero eso no significa que vayan a terminar pronto. El gobierno no va ser un negociador fácil, va a adoptar una posición dura", afirmó Briozzo, mencionando la "presión interna" en contra de los fondos.

Mientras tanto, y ante la falta de una solución rápida, buscará "alternativas para conseguir flujo de divisas" que necesita, por ejemplo con acuerdos bilaterales con otros países.

Por último, Briozzo se refirió a Brasil, el principal socio comercial de Argentina, señalando que la mala situación económica del gigante sudamericano "condiciona el futuro de la nueva administración".

AFP