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El político turco Dogu Perinçek, del Partido de los Trabajadores, a su llegada al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, en Estrasburgo el 15 de octubre de 2015

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El Tribunal Europeo de Derechos Humanos sentenció este jueves que Suiza no debería haber condenado a un político turco por haber negado el genocidio armenio, al estimar que la condena violó su libertad de expresión.

Las declaraciones de Dogu Perinçek, que aseguró que el genocidio armenio de 1915 era una "mentira internacional", no atentaron contra "la dignidad de los miembros de la comunidad armenia hasta el punto de necesitar una respuesta penal en Suiza", sostiene la sentencia.

El tribunal adoptó ese fallo por 10 votos a favor y siete en contra.

El TEDH aclara que su sentencia no sería aplicable a la negación del Holocausto judío por los nazis, dado que esa posición "va de par invariablemente con una ideología antidemocrática y antisemita".

También aclara que su fallo del jueves no significa una toma de posición sobre la realidad histórica del genocidio armenio, un tema sobre el cual se declara "incompetente para emitir una conclusión jurídicamente vinculante".

Un tribunal suizo había condenado en 2007 a Perinçek a una multa por haber declarado que el genocidio armenio era una "mentira internacional". Pero el político turco apeló ese fallo ante el TEDH, por considerarlo violatorio de su libertad de expresión.

Un tribunal de primera instancia le dio la razón en 2013, pero esta vez fue Suiza la que interpuso un recurso ante los magistrados que sesionan en Estrasburgo (este de Francia).

El fallo de este jueves es definitivo y no apelable.

El TEDH subrayó que su misión no era "decir si la criminalización o la negación de genocidios eran justificables", sino tratar un caso preciso, el de Dogu Perinçek, quien en sus declaraciones "no mostró desprecio ni odio hacia las víctimas" armenias de las matanzas de 1915.

"No dijo que los armenios fuesen mentirosos, no se refirió a ellos con términos injuriosos ni trató de caricaturizarlos", precisaron los magistrados europeos.

El gobierno turco admite la matanza masiva de armenios por el Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial, pero niega categóricamente su carácter planificado y critica a quienes presionan para que reconozca la dimensión genocida de esas matanzas.

AFP