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Un pasajero afectado por la avería informática de British Airways come algo en el suelo de una sala de espera de la Terminal 5 del aeropuerto de Heathrow, este lunes 29 de mayo en Londres

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Los vuelos de British Airways (BA) sufrieron este lunes retrasos y anulaciones por tercer día consecutivo, provocando llamamientos a la dimisión del director ejecutivo de la aerolínea británica, el español Álex Cruz.

La avería informática que provocó el caos llevó este lunes a la anulación de 13 vuelos entre Heathrow y destinos europeos, y retrasos en unos 20, según un cálculo de AFP. En total, 75.000 personas se vieron afectadas desde el sábado, explicó a la BBC Álex Cruz.

British Airways ya había anunciado que los vuelos desde Heathrow podían verse perturbados, pero el momento de la avería, una semana de vacaciones escolares en el Reino Unido, dejó a miles y miles de personas en tierra.

"A medida que nuestros sistemas informáticos se acercan a su plena capacidad operativa, cumpliremos con todos los vuelos previstos en Gatwick y trataremos de cumplir con todos los vuelos de larga distancia desde Heathrow y una gran parte de los de corta distancia", anunció British Airways.

El domingo, se anularon 60 vuelos desde este aeropuerto, uno de los más transitados del mundo, con 75 millones de pasajeros en 2016. En cambio, los vuelos de la aerolínea salían sin problemas del segundo aeropuerto de la capital británica, Gatwick.

Los problemas del fin de semana no se circunscribieron a los aeropuertos británicos, porque muchos vuelos de la aerolínea fueron anulados el sábado en otros países.

Para evitar las imágenes de pasajeros abandonados en las terminales, la aerolínea y Heathrow instaron a comprobar el estatus de los vuelos antes de desplazarse al aeropuerto.

El sindicato británico GMB cargó contra la dirección de la aerolínea, propiedad de IAG -como la española Iberia-, y aseguró que los problemas "podían haberse evitado" si BA no hubiera suprimido cientos de empleos en la división informática para trasladarlos a India.

Pero Cruz, que dirige BA desde noviembre de 2015, dijo a la BBC que no dimitiría y negó que el problema tuviera que ver con los recortes y la deslocalización de puestos.

La avería la causó un apagón eléctrico que "duró solamente unos minutos", explicó Cruz, pero el sistema de apoyo tampoco funcionó y el problema se propagó.

Cruz, nacido en Bilbao en 1966, fundó la aerolínea española de bajo coste Clickair en 2006, que se fusionó con Vueling en 2009, momento en que asumió las riendas de ésta. En 2013, Vueling pasó a integrar IAG, la propietaria de British, Iberia y la irlandesa Aer Lingus.

El caos de estos días es un golpe duro a la imagen de BA, que afronta, según cálculos de medios británicos, el pago de unos 100 millones de libras (115 millones de euros, 128 millones de dólares) en indemnizaciones, más daños incalculables a largo plazo por la pérdida de confianza de los consumidores.

"Pedimos profusamente disculpas por ello, y estamos absolutamenre comprometidos en pagar compensaciones ajustadas a las reglas vigentes", dijo Cruz a Sky News.

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