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Un hombre, que se cree que es el secuestrador de un avión de EgyptAir, baja por una escalerilla antes de rendirse en el aeropuerto de Lárnaca, Chipre, el 29 de marzo de 2016

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Un egipcio calificado de "psicológicamente inestable" secuestró este martes con un falso cinturón de explosivos un avión de la compañía EgyptAir, obligándolo a aterrizar en Chipre, antes de rendirse y de que fueran liberados sanos y salvos todos los pasajeros.

Las autoridades chipriotas afirmaron que el secuestro de este Airbus A-320 con 55 pasajeros a bordo no tiene nada que ver con el "terrorismo".

Tras ocho horas de tensión, el pirata del aire egipcio salió hacia las 15h00 (12h00 GMT) del avión, estacionado en el aeropuerto de Lárnaca, que había sido cerrado al tráfico. El aeródromo ha sido reabierto una vez concluido el secuestro.

Con las manos en alto, el pirata, un egipcio identificado como Seif Al Din Mohamed Mostafa, se rindió sin oponer resistencia. Bajó por la escalerilla del avión y dio algunos pasos en la pista antes de ser inmovilizado en el suelo por dos policías, que lo cachearon antes de llevárselo a un edificio del aeropuerto, según un periodista de la AFP.

"El pirata del aire acaba de ser detenido", dijo Nikos Christodoulides, portavoz de la presidencia de Chipre.

El ministro de Aviación Civil, Cherif Fathy, afirmó a la televisión estatal que "los pasajeros y los miembros de la tripulación están sanos y salvos".

Las últimas personas a bordo bajaron por la escalera, mientras otra salió por una ventanilla de la cabina de control del Airbus.

El avión había sido secuestrado a primera hora de la mañana tras despegar de la ciudad costera egipcia de Alejandría (norte) rumbo a El Cairo.

Según el Ministerio de la Aviación Civil, el piloto del avión explicó a la torre de control que un pasajero amenazaba con hacer estallar un cinturón de explosivos y lo obligaba a aterrizar en Lárnaca. "No tenía ni pistola ni ningún arma", dijo Fathy, quien en ese momento había admitido que no se sabía si el cinturón de explosivos era real, "pero hemos considerado que lo era, por la seguridad de los pasajeros". Ningún rastro de explosivo fue hallado en el individuo o en el interior del avión, según las autoridades chipriotas.

El presidente chipriota, Nicos Anastasiades, afirmó rápidamente que el secuestro "no está relacionado con el terrorismo". "Es la acción individual de una persona psicológicamente inestable", afirmó por su parte el secretario del Ministerio de Exteriores chipriota, Alexandros Zenon.

Según una fuente gubernamental, el secuestrador pidió ver a su exesposa, de nacionalidad chipriota. La mujer fue conducida al aeropuerto, acompañada por un niño.

El hombre entregó "una carta en árabe a la policía", precisó Nicoletta Tirimou, una portavoz de la policía chipriota.

- Secuestros precedentes -

De los 55 pasajeros, 21 eran extranjeros: ocho estadounidenses, cuatro británicos, cuatro holandeses, dos belgas, un francés, un sirio y un italiano, según la Aviación Civil egipcia.

Este secuestro se produjo cinco meses después de que el 31 de octubre pasado un Airbus A-321 ruso se estrellara en el Sinaí minutos después de haber despegado del balneario de Charm el Sheij, un drama que costó la vida a sus 224 ocupantes.

Egipto padece la violencia de grupos yihadistas, especialmente en el Sinaí, desde la destitución por el ejército, en julio de 2013, del presidente islamista Mohamed Mursi y la posterior ola de represión masiva contra sus simpatizantes.

Por su parte, el aeropuerto de Lárnaca ya fue escenario de varios secuestros de aviones en los años 1980 y 1990. El 26 de agosto de 1996, un Airbus A-310 de la Sudan Airways, que cubría la ruta Jartum-Amán con 199 personas a bordo fue desviado hacia Lárnaca y luego al aeropuerto de Stansted (a 50 kilómetros de Londres), por siete piratas iraquíes que querían obtener asilo político en Gran Bretaña. Se rindieron sin violencia al término de una toma de rehenes de 20 horas.

En abril de 1988, un Boeing 747 de Kuwait Airways, que iba de Bangkok a Kuwait, fue desviado a Machhad (Irán). Los siete piratas aéreos pidieron en vano la liberación de 17 extremistas chiíes proiraníes detenidos en Kuwait. Luego el avión voló a Lárnaca, donde dos pasajeros kuwaitíes fueron asesinados por los piratas. Los últimos rehenes fueron liberados tras una última escala en Argel.

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AFP