Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Unos investigadores recogen pruebas tras la explosión de una bomba en Hua Hin, Tailandia, el 12 de agosto de 2016

(afp_tickers)

Hua Hin, un lugar tranquilo en el que los turistas disfrutan de la playa, el mercado y sus restaurantes pintorescos, ha descubierto en las últimas horas el horror de las bombas y de los cadáveres en plena calle.

"Es muy preocupante. Este tipo de cosas aquí no pasan normalmente, es un rincón tranquilo para la jubilación, con muchos extranjeros. No es bueno para la ciudad, nada bueno", se lamentaba este viernes por la mañana Kevin Mcbeath, un jubilado australiano residente en Hua Hin, a 200 kilómetros al sur de Bangkok.

El jueves por la noche, una doble explosión acabó con la vida de una vendedora ambulante y causó varios heridos, algunos de ellos extranjeros.

Por la mañana, esta callejuela cercana al mar había quedado irreconocible.

Lo normal es verla llena de turistas, disfrutando de sus bares y restaurantes. El jueves por la noche estaba muy concurrida, en el comienzo de un fin de semana festivo.

"Es la primera vez que oigo algo así", cuenta Peter Klinge Kryger, un turista danés de 65 años, que despertó por el ruido de las explosiones.

"Pero no tengo miedo, si lo tuviera, no haría nada, me quedaría en mi casa de Dinamarca", añadió. Él ni se plantea acortar las vacaciones.

Este viernes por la mañana, mientras la policía científica tomaba huellas, los habitantes depositaban flores rojas en lo que quedaba de una jardinera reventada por las explosiones.

Las dos bombas estaban ocultas en tiestos de flores para, según las autoridades, causar el mayor número de víctimas posible.

Este viernes eran contados los habitantes que se aventuraban por las calles, abarrotadas cualquier otro día.

- Desfile en honor a los reyes -

Pese a todo, se celebró el desfile previsto con motivo del cumpleaños de la reina Sirikit de Tailandia a unos cientos de metros del lugar donde estallaron las bombas.

Horas después, en el mismo barrio, se produjo una segunda explosión. Los periodistas de la AFP vieron un muerto y varios heridos en el suelo.

De repente, las calles se vaciaron y muchos comercios cerraron.

El mercado nocturno de Hua Hin, que tanto gusta a los turistas, permanecerá cerrado este viernes por la noche, anunció el Ayuntamiento, que decidió establecer puestos de control en la ciudad.

"Lo que más miedo me da es que no tendré más clientes extranjeros", afirma Wichai Chaona, un taxista de 58 años, que teme la huida de los turistas.

Hua Hin no fue la única sacudida por la bombas en las últimas horas.

Hubo explosiones en otras localidades, incluida Phuket.

En esta ciudad, la más conocida de Tailandia, la explosión tuvo lugar en la zona de la playa de Patong. Un hombre resultó herido leve.

En Bangkok, el jefe de la policía nacional Chaktip Chaijinda "ordenó reforzar la seguridad en todos los edificios gubernamentales y lugares simbólicos, principalmente las estaciones de autobuses, los aeropuertos, las zonas turísticas, los restaurantes...".

Tailandia es un destino turístico muy popular entre los extranjeros, atraídos por sus playas de aguas cristalinas, sus templos y su exotismo.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP