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Toshiba faces a looming deadline to publish a long-overdue earnings report with the loss-hit industrial giant's shares at risk of being yanked from the Tokyo stock exchange.

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El gigante industrial japonés Toshiba firmará el martes la cesión de su filial de chips de memoria Toshiba Memory a un consorcio nipoestadounidense, con el fin de obtener liquidez y evitar quedarse fuera de la Bolsa, según la prensa japonesa.

Toshiba anunció la semana pasada que había aceptado la oferta del fondo semipúblico japonés INCJ, asociado a la firma de inversiones estadounidense Bain Capital, al Banco del Desarrollo de Japón y, de un modo un tanto distinto, al fabricante de semiconductores surcoreanos SK Hynix.

El jefe de Toshiba, Satoshi Tsunakawa, había indicado en una rueda de prensa que, salvo imprevisto, el contrato de venta con el consorcio sería rubricado antes de la asamblea general de accionistas del grupo, el miércoles por la mañana. Con todo, el contrato podría firmarse incluso el mismo día si hubiera dificultades, precisó el diario japonés Nikkei en su edición del martes por la mañana.

Con esta operación, Toshiba espera obtener 2 billones de yenes (16.000 millones de euros), con los que cubrir su agujero financiero antes de que termine el "periodo de gracia" dado por el Tokyo Stock Exchange. Este amenaza con suprimir la acción de Toshiba de la Bolsa de Tokio y de la de Nagoya.

Con todo, el socio de Toshiba en la rama de los chips de memoria desde hace 17 años, SanDisk (del grupo Western Digital) se opone categóricamente a la venta, por lo que presentó dos recursos ante la justicia. El fallo de un tribunal estadounidense sobre este dosier se espera el 15 de julio.

Según Nikkei, el contrato de venta incluirá una cláusula de renegociación de las condiciones si la justicia bloqueara la operación.

Tras un escándalo de malversaciones financieras que diezmó su equipo directivo en 2015, Toshiba está ahora lastrada por su filial nuclear estadounidense Westinghouse, donde también existen sospechas de irregularidades de exdirigentes.

El grupo se ha visto obligado a vender sus actividades más lucrativas para volver a ser solvente, algo que no era a finales de marzo, cuando finalizó el anterior ejercicio presupuestario, cuyos resultados definitivos todavía no se han publicado.

AFP