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Fuerzas gubernamentales sirias vigilan una carretera para el paso de un convoy militar en la desértica área de Saba' Biyar, en el sureste de Siria y en la frontera con Irak, el 10 de mayo de 2017

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El ejército sirio aprovechará la suspensión de las hostilidades en el oeste del país para tomar rumbo al este e impedir que las fuerzas apoyadas por Estados Unidos se apoderen de territorios en manos de los yihadistas, según expertos en Damasco.

La situación es tranquila en varias regiones centrales desde que Rusia e Irán, aliados de Bashar Al Asad, y Turquía, que apoya a los rebeldes, adoptaron el 4 de mayo en Astaná un plan ruso que crea "zonas de distensión" para instaurar una tregua duradera.

"Esta tregua le permitirá a parte del ejército sirio desplegarse hacia el este en dirección de las posiciones del grupo Estado Islámico (EI), en especial hacia la frontera iraquí y hacia Deir Ezzor, donde las fuerzas gubernamentales están rodeadas", opinó Waddah Abed Rabbo, director del diario Al Watan, afín al régimen.

El acuerdo del 4 de mayo crea cuatro "zonas de distensión" en el noroeste, en el centro y en el sur. En cambio la mitad oriental, muy desértica, es codiciada por dos grupos apoyados por Estados Unidos, entre ellos las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), alianza kurdo-árabe en primera línea en el combate contra el grupo EI.

El otro grupo, Maghaweir Al-Thaoura (Comando de la Revolución), formado por rebeldes entrenados por Estados Unidos y Jordania, se ha apoderado recientemente de localidades del sudeste, cerca de la frontera con Irak.

- Tres ejes -

"Se trata de no dejar las manos libres a Estados Unidos y a las fuerzas que apoyan para que ocupen el este del país", dice Abed Rabbo.

Un responsable del régimen afirma a la AFP que Washington "impulsa a las fuerzas que apoya a tomar el control total de la frontera sirio-iraquí".

Según una fuente militar, el ejército avanza en tres ejes. El primero parte de la provincia central de Hama, hacia Deir Ezzor, la provincia petrolera oriental controlada por el EI y que el régimen quiere reconquistar.

El segundo está en el desierto, cerca de la ciudad de Palmira, para conquistar la ciudad estratégica de Al Sjhna.

El tercero tiene como objetivo progresar a lo largo de la autopista Damasco-Bagdad, que lleva a la frontera con Irak, en el sudeste de Siria.

Según un experto militar sirio se necesitan al menos 15.000 combatientes para levantar el sitio contra la ciudad de Deir Ezzor. "Hay más de 7.000 soldados en la ciudad, pero están rodeados", dice.

Para este analista, que requirió el anonimato, "el ejército trata de llegar a Al-Tanaf en la frontera con Irak en coordinación con los rusos, para impedir a los estadounidenses que se extiendan un poco más al este".

La tarea es considerable para el ejército debido a la extensión territorial a ocupar y al déficit de soldados sirios, cuyo número ha caído en seis años de sangrienta guerra.

"Cuando el EI haya sido expulsado de su bastión de Raqa, Estados Unidos quiere seguir hasta Bukamal", puesto fronterizo con Irak, a 450 kilómetros al este de Damasco, asegura Fabrice Balanche, geógrafo francés especialista de Siria.

"Ante esta eventualidad, es preferible que el ejercito sirio avance hacia el este. Si Asad quiere conservar unida a Siria, también necesita la Siria llamada 'inútil'" asegura.

Los geógrafos califican de "Siria útil" el oeste del país, donde están los principales centros económicos del país (Damasco, Alepo, Homs) y que está mayoritariamente en manos del régimen.

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