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Treinta años de cárcel para los cerebros de matanza política en Filipinas

Andal Ampatuan Jr, tras las rejas en la oficina nacional de investigación de Manila por una matanza política, en una foto de archivo del 27 de noviembre de 2009 afp_tickers
Este contenido fue publicado el 19 diciembre 2019 - 05:52
(AFP)

Los cerebros de una emboscada que causó 58 muertos en 2009 en Filipinas fueron condenados este jueves en Manila a 30 años de prisión, en el juicio sobre la peor matanza por rivalidades políticas en el archipiélago.

El 23 de noviembre de 2009, 58 personas, incluidos 32 periodistas, que viajaban en convoy en la provincia de Maguindanao, en la isla de Mindanao (sur), fueron asesinadas y sus cuerpos arrojados a una fosa común.

El clan de Ampatuan, una poderosa dinastía política local, fue acusado de haber orquestado esta matanza para frustrar la candidatura de un miembro de una familia rival al cargo de gobernador provincial.

Este jueves Andal Ampatuan Junior, quien en ese momento aspiraba a suceder a su padre como jefe de la provincia, y otros cuatro miembros de su familia fueron declarados culpables del asesinato de 57 personas y sentenciados a 30 años de prisión. El cuerpo de la 58ª víctima no se encontró.

Son los primeros veredictos anunciados por el tribunal de Manila. Hay un centenar de acusados.

El caso suscitó indignación a nivel internacional y dejó a la vista el poder de algunas familias intocables.

- Apoyo de la expresidenta -

Las familias de las víctimas han denunciado en numerosas ocasiones el carácter interminable de un procedimiento judicial salpicado de acusaciones de corrupción y enlutado por asesinatos de testigos.

La familia Ampatuan goza de mucho poder en la provincia pobre de Maguindanao.

La expresidenta filipina Gloria Arroyo había autorizado a este clan, a cambio de apoyo político, la creación de una milicia privada de miles de hombres, para frenar la insurrección musulmana en la región.

La fiscalía acusaba a los Ampatuan de haber cometido la matanza a plena luz del día acribillando de balas el convoy que transportaba entre otros a la esposa de su rival Esmael Mangundadatu, a varios miembros de su familia, a abogados y a periodistas.

El móvil: evitar que Esmael Mangundadatu fuese candidato al cargo de gobernador, en aquel entonces en manos del patriarca Andal Ampatuan Senior.

Mangundadatu fue finalmente elegido gobernador en 2010. Andal Ampatuan Senior falleció en 2015, pero cuatro de sus hijos figuraban entre los acusados.

- La influencia de los Ampatuan -

La organización Human Rights Watch aplaudió el veredicto y abogó por una reforma del sistema judicial "para poner fin a la impunidad". "Este veredicto debería incitar a los dirigentes políticos del país a actuar para reducir el apoyo del Estado a los ejércitos privados y las milicias que han contribuido al surgimiento de jefes de guerra como los Ampatuan".

El veredicto no pone fin al caso, ya que otros 80 sospechosos se encuentran actualmente en libertad, incluidos policías corruptos y otros miembros del clan Ampatuan que representan una amenaza para la seguridad de los testigos y las familias de las víctimas.

Estas últimas temían una absolución y posibles actos de venganza.

Liberado bajo fianza en 2015 contra la opinión de la fiscalía, Sajid Ampatuan, otro hijo del difunto patriarca, fue elegido alcalde de Shariff Aguak, bastión del clan, y reelegido este año.

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