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La policía antidisturbios mexicana se prepara para intervenir en caso de bloqueo de los manifestantes que protestan contra el incremento de los precios de los combustibles el 5 de enero de 2016 cerca de una gasolinera en Ciudad de México

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Las violentas manifestaciones y saqueos en México por el fuerte aumento del precio de la gasolina dejaron tres muertos y más de 1.500 detenidos, informó el gobierno el viernes, al asegurar que el funcionamiento de las gasolineras ha quedado prácticamente restablecido.

Dos personas murieron por heridas de bala en un enfrentamiento ocurrido el jueves con unos policías en el municipio de Ixmiquilpan (Hidalgo, centro), donde las protestas derivaron en actos vandálicos.

La fiscalía local no precisó el viernes si los disparos provinieron de policías o de civiles.

Las autoridades estatales habían informado el jueves de que ocho civiles y cinco uniformados resultaron heridos durante estos disturbios.

En la noche del miércoles, un policía de Ciudad de México fue la primera víctima mortal tras ser atropellado cuando trataba de impedir un robo en una gasolinera durante las protestas.

Los aumentos de hasta el 20,1% en el precio de la gasolina y del 16,5% en el diésel, los mayores en años, entraron en vigor el 1 de enero, desatando una inédita ola de protestas, numerosos bloqueos carreteros y en gasolineras, así como saqueos y robos.

"No se permitirá la impunidad", advirtió por la noche René Juárez, subsecretario de Gobierno, al asegurar que "se ha detenido a más de 1.500 personas".

La Policía Federal fue desplegada en varias regiones, se realizaron sobrevuelos "en puntos estratégicos" y actualmente se instauran medidas de "disuasión, para evitar que se generen nuevas afectaciones", subrayó.

Según Juárez, el 95% de las plantas de abastecimiento de combustible ya opera "con toda normalidad" y se restableció la circulación en la mayoría de las carreteras bloqueadas.

Aunque el viernes se registraban escasas protestas y bloqueos carreteros por el llamado 'gasolinazo', los saqueos y actos vandálicos de días pasados dejaron pérdidas millonarias en comercios y gasolineras.

Según la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, hasta el jueves, 800 pequeños y medianos comercios y más de 250 tiendas departamentales habían sido saqueados.

El presidente del país, Enrique Peña Nieto, reiteró que el alza a los precios de los combustibles fue "un cambio difícil", pero justificó que era necesario para mantener la estabilidad económica y financiar programas sociales.

"No es a través de la protesta, ni del vandalismo, ni del robo, ni de tomar hoy esta actitud como habrá de cambiarse la realidad", dijo.

Las redes sociales hirvieron estos días entre la promoción y la denuncia de saqueos y actos vandálicos, por lo que la policía cibernética trabaja para rastrear las cuentas que convocaron a los destrozos, explicó Juárez.

AFP