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El precandidato presidencial republicano estadounidense Donald Trump, tras su victoria en el Estado de Florida, el 15 de marzo de 2016 en West Palm Beach

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El millonario Donald Trump, favorito del electorado conservador para las elecciones de Estados Unidos, alertó este miércoles al Partido Republicano sobre eventuales disturbios si no se respeta su liderazgo durante la convención nacional, prevista para julio.

Victorioso en las decisivas primarias en Florida, Illinois y Carolina del Norte el martes, Trump mantiene su marcha aparentemente imparable rumbo a la nominación republicana para las elecciones presidenciales de noviembre.

Sin embargo, este miércoles Trump dijo a la cadena CNN que en caso de que el Partido Republicano pretenda frenar su candidatura mediante negociaciones en la convención nacional, podrán ocurrir "disturbios" y "cosas malas".

"Creo que habría disturbios. Creo que habría disturbios, porque represento a una cantidad enorme, millones de personas", declaró el polémico multimillonario.

Tras el retiro de Marco Rubio, humillado en su estado de Florida, los adversarios de Trump se redujeron a dos: el senador Ted Cruz y el gobernador de Ohio, John Kasich.

La dirección republicana sigue abiertamente obstaculizando el paso del magnate y apoyando un aspirante alternativo: primero fue Jeb Bush, luego Rubio y ahora es Kasich.

La visión prácticamente unánime entre los analistas es que Trump seguirá dominando las primarias, pero al dividir votos con otros dos aspirantes no tendrá posibilidades de llegar a los 1.237 delegados necesarios para garantizar la victoria en la convención nacional.

Kasich venció el martes la primaria de Ohio e inmediatamente divulgó una nota oficial a los electores republicanos asegurándoles que ninguno de los aspirantes lograría reunir los 1.237 delegados, y de esa forma la nominación sería resultado de una negociación en la convención.

- Problemas "nunca vistos antes" -

En la última semana, Trump pasó a repetir que su candidatura representa la llegada de "millones y millones" de nuevos electores al Partido Republicano, y que esa tendencia, expresada en sus victorias en las primarias, no puede ser ignorada por el partido.

"Estamos por delante de todos (los otros candidatos republicanos). No creo que alguien pueda decir ahora que no somos capaces de conseguir (la nominación partidaria) automáticamente", comentó Trump este miércoles.

El empresario, que nunca ocupó un cargo público, domina la campaña republicana apoyado en un estilo incendiario y una inesperada popularidad que atrae a millones de estadounidenses.

De acuerdo con Trump, sus seguidores están enfurecidos con un sistema político y económico que consideran que está diseñado para perjudicarlos.

"Por eso, si dicen 'mira, lo siento, pero te faltan 100 votos', aunque al otro le falten 500 votos, creo que tendremos problemas nunca vistos antes. Pienso que podrían pasar cosas desagradables, realmente", dijo a CNN.

Trump aseguró que él mismo no estaría "al frente de una cosa así, pero pienso realmente que podrían pasar cosas malas".

La tensión quedó en evidencia también cuando Trump adelantó este miércoles que no participaría del próximo debate previsto entre candidatos republicanos. Poco más tarde, el debate fue simplemente cancelado.

- Ventaja enorme, pero insuficiente -

Efectivamente, por el momento el conteo de delegados obtenidos es claramente favorable a Trump, que cuenta ya con 646, de acuerdo con un conteo realizado por la publicación especializada Politico.

Cruz, el senador ultraconservador de Texas, aparece en un lejano segundo lugar, con 397 delegados. En el tercer escalón aún se sitúa el senador Marco Rubio con 169 delegados, aunque en la noche del martes anunció el fin de su campaña.

Con 142 delegados, Kasich aparece en cuarto lugar, pero en el caso de una convención negociada, su candidatura luce como una alternativa a ser considerada.

Cruz, el favorito de la derecha religiosa estadounidense, es también un enemigo declarado de la dirección del partido.

Previendo dificultades, este miércoles Cruz trató de retomar contactos en el Senado, pero como la cámara alta prepara el receso de la Pascua, perderá semanas importantes en el tejido de una alianza que impida su caída justo antes de la convención partidaria.

El senador republicano Dan Coats recordó este miércoles a la prensa que Cruz se pasó toda la campaña presentando a los legisladores como "el 'establishment' y a sí mismo como el único conservador confiable. Esa narrativa será cuestionada si ahora viene (al Senado) a pedirnos apoyo".

De acuerdo con Politico, este miércoles por lo menos dos senadores republicanos que apoyaban a Rubio se manifestaron favorables a Kasich.

En este cuadro, el caudal de votos dejado por la salida de Rubio y el apoyo de la dirección partidaria a otro aspirante podría dejar a Trump ante la necesidad de sentarse a negociar en la convención partidaria, escenario que el millonario se propone evitar a toda costa.

Sería un caso clásico de una 'convención negociada', en que ninguno de los aspirantes puede imponerse por sí mismo.

Así, inicialmente los delegados votan en una primera ronda a los candidatos por los que fueron seleccionados. Los delegados de los aspirantes que ya no están en carrera no participan de esa fase.

Sin haber un ganador, se torna necesaria una segunda fase en que los delegados ya no están forzados a respetar su compromiso de apoyar a determinado candidato y pueden cambiar de voto a último momento.

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AFP