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El presidente de EEUU, Donald Trump, rodeado de su embajadora ante la ONU, Nikki Haley, y su secretario general, Antonio Guterres, durante una reunión sobre la reforma del organismo internacional el 18 de septiembre de 2017 en su sede, en Nueva York

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Donald Trump hizo este lunes su debut en la ONU con la mira puesta en la crisis política en Venezuela y acordó con un grupo de líderes latinoamericanos aumentar la presión sobre su gobierno para garantizar elecciones democráticas en 2018.

"El pueblo venezolano está muriendo de hambre, su país está colapsando", afirmó Trump en el primer día de una intensa semana de debates diplomáticos en la ONU, durante una cena con los presidentes de Brasil, Colombia, Panamá y la vicepresidenta argentina en un lujoso hotel de Manhattan.

"Sus instituciones democráticas están siendo destruidas", denunció. "Nuestra meta debe ser ayudarles y restaurar su democracia".

Los participantes en la cena acordaron "la coordinación de acciones para asegurar que se respete la voluntad del pueblo de Venezuela, y que en el 2018 haya elecciones democráticas y se respete la voluntad popular, explicó a periodistas el presidente panameño, Juan Carlos Varela, tras la cena.

"En opinión de todos los participantes es preciso una solución democrática en Venezuela", dijo por su lado el mandatario brasileño, Michel Temer, a periodistas.

La idea es aumentar las acciones de los países latinoamericanos y caribeños "para presionar por una solución democrática, pero una presión diplomática", aclaró.

Trump dijo que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, "ha desafiado a su propio país" y es culpable de "un gobierno desastroso", lo cual puede requerir nuevas sanciones contra Caracas.

Washington ya ha impuesto sanciones contra Venezuela y el 11 de agosto alertó que Estados Unidos contemplaba un abanico de acciones contra Caracas, "incluida una posible opción militar si fuese necesario".

Trump no repitió esa advertencia este lunes, pero dijo que Estados Unidos estaba preparado para nuevas acciones, sin dar más detalles.

Tras violentas protestas contra Maduro que dejaron unos 125 muertos entre abril y julio pasado, el gobierno y la oposición iniciaron hace unos días contactos en República Dominicana para sentar las bases de una negociación.

La oposición reclama garantías de que habrá elecciones presidenciales a fines de 2018, como ordena la ley, y la liberación de casi 600 opositores presos.

Los países invitados a la cena por Trump integran el Grupo de Lima, formado por 12 naciones latinoamericanas que en agosto condenaron el quiebre del orden democrático en Venezuela y se niegan a reconocer la Asamblea Constituyente impulsada por Maduro.

- Crisis mundiales -

La Asamblea General anual de la ONU, en presencia de unos 130 líderes mundiales, comenzará oficialmente el martes con los discursos de Temer, Trump y el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, entre los primeros. Maduro no acudirá a la cita, pero envió a su canciller.

Al margen de los discursos de los líderes frente a la famosa pared de mármol verde, el Consejo de Seguridad debatirá el refuerzo de sanciones contra Corea del Norte por sus crecientes pruebas balísticas y nucleares.

Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, se comprometieron este lunes en una conversación telefónica a "maximizar la presión sobre Corea del Norte", anunció la Casa Blanca.

El futuro del acuerdo nuclear iraní también será discutido: Francia lo defiende como "esencial", mientras Israel busca derribarlo.

Trump, que se reunió este lunes con los líderes de ambos países, amenaza con poner fin al pacto, que ha calificado como el "peor acuerdo jamás negociado".

Birmania, donde se comete según Estados Unidos una "limpieza étnica" tras una campaña militar que ha obligado a huir a más de 400.000 musulmanes rohinyá, será el centro de una reunión convocada por el secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña.

- Basta de burocracia -

Trump comenzó la jornada de este lunes con una reunión en la ONU destinada a congregar apoyo para una profunda reforma de la organización creada hace 73 años, después de la Segunda Guerra Mundial.

"La ONU debe centrarse más en la gente y menos en la burocracia", y buscar sobre todo "resultados", sostuvo.

"La ONU fue fundada con metas verdaderamente nobles", apuntó.

Pero "en años recientes no ha alcanzado su potencial total debido a la burocracia y a la mala administración", afirmó el magnate inmobiliario, que en el pasado la denigró como un "club para que la gente se junte, charle y pase un buen rato".

Estados Unidos es el principal financiador de la ONU. Pero Trump amenaza con reducir drásticamente esos fondos, lo cual para el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, crearía "un problema irresoluble" para la institución.

Un total de 126 países se han sumado a una declaración impulsada por Washington que exige profundas reformas en la ONU.

La embajadora estadounidense, Nikki Haley, llamó a los 67 países que aún no la han firmado a apoyarla.

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AFP