Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El nuevo secretario de Estado estadounidense, Rex Tilleron, se dirige a los empleados del departamento en su sede, en Washington, el 2 de febrero de 2017

(afp_tickers)

El presidente estadounidense Donald Trump redobló su verborragia contra amigos y enemigos en el mundo este jueves, cuando Rex Tillerson, asumió funciones en un Departamento de Estado dividido.

Incluso se la ligó Rusia, país con el que Trump espera mejorar las deterioradas relaciones heredadas del gobierno de Barack Obama, y con cuyo presidente, Vladimir Putin, Tillerson tiene proximidad.

En efecto, la embajadora de Washington ante la ONU, Nikki Haley, aseguró en el Consejo de Seguridad que Estados Unidos mantendrá las sanciones contra Rusia mientras continúe la anexión de la península de Crimea, y condenó las "agresivas acciones" de Moscú en Ucrania.

Asimismo, el gobierno de Trump planea reforzar las sanciones contra Irán, en la primera evidencia concreta de endurecimiento hacia ese país, dijo a la AFP una fuente cercana al tema.

Las autoridades están por anunciar nuevas sanciones, dijo la fuente, luego de que el asesor de seguridad nacional, Mike Flynn, dijera que "advirtió oficialmente a Irán" sobre sus pruebas de misiles y el apoyo a rebeldes en Yemen.

Las nuevas sanciones podrían poner en riesgo el acuerdo entre seis potencias occidentales e Irán alcanzado en julio de 2015, para que Teherán suspenda su programa nuclear a cambio de un alivio de estas medidas.

Trump dijo que muchos países "nos están sacando una terrible ventaja", e incluso acusó a Australia, un cercano aliado, de tratar de mandar miles "inmigrantes ilegales" a Estados Unidos.

La prensa divulgó el desastroso final de una llamada telefónica que mantuvieron el fin de semana Trump y el primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull.

Cuando Turnbull insistió en saber si Washington respetaría un acuerdo para recibir refugiados, Trump simplemente habría cortado la línea. El primer ministro australiano apenas dijo a la prensa que la conversación fue "franca y abierta", algo que en el lenguaje diplomático normalmente revela alto nivel de tensión y desacuerdo.

Trump también reiteró que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con México y Canadá, que ya lleva 23 años, ha sido una "catástrofe" para la economía Estados Unidos.

- "Hola, soy el nuevo" -

En medio de esa vorágine, Tillerson asumió las riendas de la diplomacia estadounidense, cuyo seno se muestra dividido respecto a la política de la Casa Blanca hacia los refugiados e inmigrantes.

De 64 años y exjefe de ExxonMobil fue recibido en el hall del Departamento de Estado por unos 2.000 funcionarios. "Hola, soy el nuevo", se presentó.

En su discurso, instó a la unidad. "Cada uno de nosotros tiene derecho a expresar sus convicciones políticas. Pero no podemos permitir que nuestras convicciones personales se impongan sobre nuestra capacidad de trabajar en equipo", dijo.

Aludió así a la enorme y clara disidencia en el seno de la diplomacia estadounidense tras los decretos de Trump que suspenden por 120 días el ingreso al país de refugiados (para los provenientes de Siria el plazo es indefinido) y por 90 días para ciudadanos de Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen.

En respuesta, un número -no divulgado oficialmente aunque según diversas fuentes serían unos 1.000- de diplomáticos y empleados del servicio exterior adhirieron a una Carta de Disenso, transmitida formalmente dentro del Departamento de Estado.

A inicios de esta semana, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, había dicho que los "burócratas" del departamento de Estado debían "seguir el programa o irse".

- El primer día -

En su primer día al frente del Departamento de Estado, Tillerson habló por teléfono con sus pares de Canadá y México, con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, en tanto se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Sigmar Gabriel, ansioso por garantías para la seguridad europea.

Mark Toner, el portavoz interino del Departamento de Estado, dijo en un comunicado que en todas estas conversaciones de presentación, Tillerson "subrayó el rotundo compromiso de Estados Unidos con sus aliados y socios clave en su tarea de proteger los intereses y la seguridad del pueblo estadounidense".

Durante un encuentro con líderes religiosos, Trump elogió sin reservas a su secretario de Estado, en especial por la estrecha relación que el nuevo jefe de la diplomacia tiene con Putin.

"A algunos Rex (Tillerson) no les cayó bien porque él realmente se lleva bien con líderes de todo el mundo. Pero hay que entender que eso es algo bueno, no algo malo. Es respetado en todo el mundo y creo que será uno de nuestros mejores secretarios", dijo Trump.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP