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Trump recitó sus frecuentes ataques contra los "medios de noticias falsas", Barack Obama, Clinton y otros de sus blancos favoritos durante un discurso ante los Boy Scouts

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Con ataques públicos a un miembro de su propio gabinete y un discurso partidista en una reunión de los Boy Scouts, Donald Trump ha vuelto a mostrar estos días cuánto han cambiado las cosas en Washington desde su llegada al poder.

Trump ha reescrito las normas políticas desde que lanzó su campaña para la Casa Blanca hace dos años, pero esta semana el presidente republicano cruzó nuevas líneas.

Los sobrenombres burlones a quienes percibe como enemigos, como "Ladrona Hillary", "Mentiroso Ted" y "Pequeño Marco", han sido parte del estilo Trump desde el primer día.

El presidente no inventó un apodo insultante para su secretario de Justicia y fiscal general, Jeff Sessions, como lo hizo para la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton y sus rivales en las primarias republicanas Ted Cruz y Marco Rubio.

Pero Sessions ha sido objeto de persecución pública en los últimos días. Trump lo acusa de ser "muy débil" con Clinton por el uso de un servidor privado para enviar correos electrónicos mientras era secretaria de Estado, y por su decisión de apartarse de la investigación federal sobre supuestas complicidades entre la campaña de Trump y Rusia.

Un fiscal especial, el exdirector del FBI Robert Mueller, lidera ahora la investigación sobre Rusia, y Trump aparentemente acusa a Sessions de no impedir lo que considera una "caza de brujas".

"No debería haberse recusado casi inmediatamente después de asumir el cargo y, si se iba a recusar, debería habérmelo dicho antes de asumir el cargo, y simplemente habría elegido a otro", dijo Trump a la prensa el martes, como ya había afirmado al diario The New York Times la semana pasada.

La ridiculización del fiscal general en airados tuits ha dejado perplejos incluso a algunos partidarios de Trump. "Es un poco desconcertante, indecoroso, que Trump vaya tras un seguidor tan leal de esta manera", dijo el lunes el ultraconservador presentador de radio Rush Limbaugh.

Sessions, fiscal general, fue uno de los primeros aliados de Trump, respaldándolo cuando pocos pensaban que el magnate inmobiliario de Nueva York tenía posibilidades de ganar la nominación republicana, mucho menos la Casa Blanca.

- "Inapropiado" discurso -

Larry Sabato, director del Centro para la Política de la Universidad de Virginia, consideró "sin precedentes" que un presidente socave a un miembro del gabinete de esta manera.

"Esta humillación pública, avivando el fuego, no tiene precedentes", dijo Sabato a la AFP. "No se puede encontrar a un presidente tan desleal con alguien que estuvo con él desde el principio".

Además de los implacables ataques a Sessions, Trump también generó resquemores el lunes por la noche ante decenas de miles de Boy Scouts en un encuentro informal en Virginia Occidental (este).

Trump recitó sus frecuentes ataques contra los "medios de noticias falsas", Barack Obama, Clinton y otros de sus blancos favoritos durante su discurso ante los Boy Scouts, cuya página de Facebook se llenó el martes de comentarios críticos sobre la aparición del presidente.

"Habla con los Boy Scouts sobre patriotismo y la bandera. Lo convierte en un mitin político", dijo Sabato. "Esto es completamente inapropiado para un presidente. Son niños, es inapropiado", apuntó.

La misma palabra usó el senador republicano Lindsey Graham para describir las peticiones de Trump para que el fiscal general persiga a Clinton, una obsesión del actual mandatario durante la campaña electoral, que estos días revivió justo cuando avanzan las pesquisas sobre la eventual connivencia de su equipo con Rusia en los comicios de 2016.

Graham dijo que el tuit de Trump sugiriendo que el fiscal general Sessions busque enjuiciar a una exrival política "es altamente inapropiado".

"Las decisiones de la Fiscalía deben basarse en la aplicación de hechos a la ley sin indicios de motivación política", dijo Graham. "Hacer lo contrario es huir de la larga tradición estadounidense de separar la ley de la política, independientemente del partido".

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AFP