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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el 18 de julio de 2017 en la Casa Blanca, en Washington

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El gobierno de Donald Trump aprobó este martes nuevas sanciones contra Irán por su programa de misiles balísticos y su comportamiento "pernicioso" en Medio Oriente, pero Washington conserva por el momento el histórico acuerdo internacional sobre el programa nuclear de Teherán.

El acuerdo, un éxito diplomático de Barack Obama y de la política internacional de no proliferación, fue firmado el 14 de julio de 2015 en Viena por Irán y las grandes potencias (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania).

Trump había denunciado el acuerdo (conocido por su acrónimo JCPOA, Joint Comprehensive Plan of Action) durante la campaña electoral, con la promesa de renegociarlo y ser más duro con Irán.

Pero el lunes, su gobierno admitió por segunda vez que Teherán "cumple las condiciones" del pacto, que prevé un control internacional de la naturaleza pacífica del programa nuclear de Teherán a cambio de un levantamiento progresivo de las sanciones que pesan sobre la economía iraní.

Sin embargo, los departamentos de Estado y del Tesoro impusieron el martes nuevas sanciones legales y financieras contra 18 personas y entidades iraníes vinculadas al programa de misiles balísticos y al cuerpo de Guardianes de la Revolución, ejército de élite de Irán.

"Estados Unidos sigue profundamente preocupado por las actividades perniciosas de Irán en Medio Oriente, que erosionan la estabilidad, la seguridad y la prosperidad de la región", dijo la portavoz de la diplomacia estadounidense, Heather Nauert.

- Represalia -

Irán anunció medidas de represalia ante las nuevas sanciones de Estados Unidos, según un comunicado difundido por la agencia oficial Irna.

La cancillería iraní condenó la decisión "sin sustento" de Washington, por lo que "va a sancionar en contrapartida a individuos y entidades estadounidenses que hayan actuado contra el pueblo iraní y otros pueblos musulmanes", indica el texto.

En tanto, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohammad Javad Zarif, dijo que presentará quejas sobre el incumplimiento de Estados Unidos cuando representantes de las cinco potencias nucleares -Gran Bretaña, China, Francia, Rusia y Estados Unidos- y Alemania se reúnan en Viena el viernes para hacer un balance del acuerdo.

Zarif acusó al gobierno de Trump de no levantar las sanciones en línea con el acuerdo, en un esfuerzo por "envenenar la atmósfera internacional".

"Creo que la comunidad internacional ha leído esto alto y claro y sigue tratando con Irán sin prestar mucha atención a este teatro que se está haciendo", añadió.

Zarif dijo asimismo que no tiene comunicación con el secretario de Estado, Rex Tillerson, en marcado contraste con su predecesor John Kerry, con quien negoció el acuerdo nuclear. "Las posibilidades de compromiso... siempre han estado abiertas", dijo el lunes Zarif en Nueva York, donde asistía a un foro de desarrollo de la ONU.

La diplomacia estadounidense reclama la "liberación inmediata de todos los ciudadanos estadounidenses injustamente detenidos en Irán", entre ellos Xijue Wang, un estudiante de doctorado condenado este fin de semana a 10 años de cárcel por espionaje.

Washington, que no tiene relaciones diplomáticas con Irán desde 1980, también critica a Teherán por su "monstruoso balance en materia de derechos humanos".

En lo estrictamente nuclear, el gobierno de Trump "certificó" el lunes ante el Congreso, como debe hacer cada tres meses, que Irán respetaba los términos del JCPOA en vigor desde el 16 de enero de 2016, por lo que seguirá levantando las sanciones directamente vinculadas al acuerdo.

Sin embargo, "las otras actividades nefastas de Irán sabotean las 'contribuciones positivas' a la paz y a la seguridad regionales e internacionales que se suponía resultarían del JCPOA", dijo Nauert.

- Guerra contra Irán -

Trump se abstiene por el momento de abandonar este importante acuerdo para la diplomacia internacional y la no proliferación, negociado durante tres años tras varios períodos de crisis.

La decisión positiva era ampliamente esperada, ya que Washington no quiere arriesgarse a darle la espalda a los otros signatarios.

Además, la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), órgano de la ONU que vigila el JCPOA, felicitó en junio a Irán por su respeto a los compromisos asumidos en el acuerdo: desmantelar dos tercios de sus centrifugadoras, renunciar al 98% de sus existencias sensibles de uranio y blindar con hormigón el núcleo de su reactor de agua pesada.

Estratégicamente, sin embargo, Trump intenta rectificar el rumbo marcado por Obama y ha estrechado sus vínculos con Arabia Saudita (suní) e Israel, en tanto llamó a "aislar" al rival iraní (chií).

Para Zarif, el gobierno de Trump envía "señales contradictorias" sobre la voluntad de Estados Unidos de respetar el acuerdo en el largo plazo.

Por su parte, el Parlamento iraní comenzó a estudiar este martes una ley para reforzar el programa balístico y la fuerza Qods de los Guardianes de la Revolución, fuerzas de élite encargadas de las operaciones exteriores, sobre todo en Siria, para luchar contra las acciones "terroristas" de Washington.

"El mensaje es claro y los estadounidenses deben comprenderlo. Lo que están haciendo está dirigido contra el pueblo iraní y el Parlamento lo resistirá con todas sus fuerzas", advirtió el presidente de la asamblea, Ali Larijani.

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AFP