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El presidente de Estados Unidos Donald Trump habla el 11 de setiembre de 2017 en el Pentágono al cumplirse un nuevo aniversario de los ataques de 2001.

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El presidente de Estados Unidos Donald Trump sabotea una de las tácticas de los republicanos para recortar el gasto público al proponer la eliminación del tope de endeudamiento del gobierno federal.

Tras un inesperado acuerdo alcanzado la semana pasada con la oposición demócrata, Trump consiguió suspender el techo de la deuda y extender el presupuesto hasta el 8 de diciembre. Simultáneamente, abogó por eliminar definitivamente el techo de la deuda.

"Durante muchos años, se ha estado hablando de eliminar por completo el techo del endeudamiento y hay muchas buenas razones para ello", dijo Trump a periodistas.

Restringir al gobierno la posibilidad de obtener créditos "complica las cosas, no es realmente necesario", añadió.

Empero esa posición es una provocación a su propio partido Republicano que utiliza esos límites al endeudamiento como moneda de trueque a la hora de negociar el presupuesto con la Casa Blanca.

En los últimos 100 años limitar el endeudamiento del gobierno ha sido una potestad exclusiva del Congreso. Y aunque la deuda es solo utilizada para gastos y obligaciones ya aprobadas por el propio Congreso, la fijación de límites es un arma que utilizan los republicanos para obtener concesiones, especialmente en materia de reducción del gasto público.

Ese tema también reabre el debate sobre la gigantesca deuda de Estados Unidos que alcanza los 20 billones de dólares.

Hasta mediados de la década de los 90, el Congreso aprobaba rutinariamente el techo de la deuda. Las cosas cambiaron en 1995 cuando el presidente demócrata Bill Clinton peleaba el presupuesto con el Congreso controlado por los republicanos.

- Presión del Tea Party -

Desde entonces la cuestión del techo de la deuda envenenó a los gobiernos estadounidenses, especialmente durante la presidencia del también demócrata Barack Obama. Además desató varias veces el riesgo de una paralización absoluta del funcionamiento de la administración, como ocurrió a fines de 2013, y, peor aún, sembró el riesgo de un default de la mayor economía del planeta.

"Creo que sería una buena política eliminar eso", dijo a la AFP Stan Veuger, economista del conservador American Enterprise Institute (AEI).

Sin embargo es muy difícil dar ese paso debido a que los republicanos se oponen enérgicamente.

"Ellos quieren asegurarse contar con esa fuerte influencia si vuelven a ser oposición", explicó.

Además "políticamente quedarían en una posición difícil porque parecería que no les importa la deuda", dijo Veuger. "Especialmente después de ver cómo los republicanos politizaron tanto el tema en los años recientes", indicó.

Usar el techo de la deuda para politizar los debates sobre los gastos del gobierno, condujo a la formación del ultraconservador Tea Party como sector del partido Republicano, al cual adhieren muchos seguidores de Trump.

FreedomWorks, la organización que ayudó a crear el Tea Party, denunció inmediatamente la idea de Trump.

"El techo de la deuda es una buena cosa", dijo el presidente de FreedomWorks, Adam Brandon.

"Los debates sobre el techo de la deuda son momentos en los que los conservadores pueden pelear exitosamente para reducir el tamaño y el alcance del gobierno", añadió.

- Herramientas más efectivas -

El presidente republicano de la Cámara de Representantes Paul Ryan también arremetió contra la idea de Trump.

"Por imperfecto que sea el techo del endeudamiento, lo veo como una buena herramienta para la disciplina fiscal", dijo Ryan en la radio Fox News.

Empero muchos economistas no creen que limitar al endeudamiento sea efectivo para reducir los gastos. Observan que, de hecho, siempre aumenta el costo de los préstamos cuando el Congreso amenaza con dejar el camino libre para que Estados Unidos incurra en cesación de pagos.

Eso ocurrió en 2011 cuando por primera vez en su historia contemporánea, la calificación del crédito de Estados Unidos perdió la codiciada nota AAA.

Cuando suben los intereses de la deuda estadounidense "quienes terminan pagando eso son los contribuyentes", dijo Shai Akabas, del instituto Bipartisan Policy Center.

Sostuvo que ya es hora de que demócratas y republicanos busquen "herramientas fiscales que sean más efectivas y menos riesgosas".

El debate llevará meses. Incluso después de que el 8 de diciembre cese la actual suspensión del tope de la deuda, el departamento del Tesoro podrá tomar medidas "extraordinarias" para seguir financiando al gobierno hasta la primavera boreal de 2018.

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AFP