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El presidente estadounidense Donald Trump, el 5 de junio de 2017 en la Casa Blanca

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El presidente Donald Trump aprovechó los ataques terroristas en Londres para reiterar el lunes su solicitud de prohibir la entrada a viajeros provenientes de algunos países musulmanes, provocando un roce diplomático con Gran Bretaña y poniendo en riesgo su defensa legal de la medida.

En el marco de los sangrientos ataques del sábado en la capital británica, Trump renovó sus llamados a limitar la entrada de viajeros al país, al tiempo que atacó al alcalde de Londres --un musulmán--, a los medios, demócratas, jueces y opositores que lo acusan de caer en la política del miedo.

Trump ha hecho del combate a los yihadistas la piedra angular de su imagen política, usando deliberadamente una retórica inflamatoria y atacando la "corrección política" de quienes abogan por una actitud equilibrada.

La "relación especial" con Gran Bretaña se convirtió el lunes en la última víctima de esta estrategia radical.

Cuando las siete víctimas de los ataques del sábado todavía no habían sido sepultadas, Trump reiteraba las críticas al alcalde de Londres, Sadiq Khan, a quien acusa de restar trascendencia a la amenaza terrorista.

Khan había advertido a los londinenses que no debían alarmarse ante una mayor presencia de la policía luego de los ataques.

Trump tergiversó la declaración, acusando a Khan de minimizar la amenaza con una "excusa patética".

"Ya no debemos ser políticamente correctos sino ocuparnos de la seguridad de nuestra gente. Si no somos inteligentes esto sólo empeorará", dijo.

En privado, dirigentes británicos --muchos de los cuales consideran a Londres su casa-- hervían de rabia.

La primera ministra Theresa May, bajo creciente presión para criticar a Trump antes de las elecciones del jueves, salió en defensa de Khan.

"Creo que Sadiq Khan está haciendo un buen trabajo y es erróneo decir lo contrario, está haciendo un buen trabajo", afirmó, pese a que ambos están en trincheras políticas rivales.

May también enfrenta presiones para retirar a Trump su invitación para realizar una visita de Estado, luego de que decidiera sacar a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima y se marginara de los arreglos de seguridad colectiva en el marco de la OTAN.

Khan, el primer alcalde musulmán de Londres, dijo a Sky News "cosas mejores y más importantes para atender" que responder a los tuits de Trump.

En Estados Unidos, muchos diplomáticos veteranos y altos funcionarios también criticaron las declaraciones del mandatario.

"A mis amigos en el Reino Unido: pido disculpas por ésto", expresó Ben Rhodes, un exasesor de Seguridad Nacional de Barack Obama.

- Corte Suprema -

Trump también está acorralado por sus duros tuits en los que defiende prohibir la entrada a pasajeros procedentes de varios países musulmanes, una medida actualmente bloqueada en tribunales federales.

La Casa Blanca lucha para evitar que las propuestas sean bloqueadas en forma permanente, insistiendo en que no se trata de una "prohibición" y que no está dirigida contra los musulmanes, lo que sería casi seguramente inconstitucional.

"Gente, los abogados y los tribunales pueden llamarla como quieran, pero yo la llamo lo que necesitamos y lo que es, una prohibición de viaje", tuiteó.

"Igualmente, somos EXTREMISTAS RECHAZANDO gente que viene a EEUU para ayudar a mantener a nuestro país seguro. Los tribunales son lentos y politizados!", afirmó, atacando al poder judicial de manera nada frecuente en la política estadounidense.

El marido de una de las principales asesoras de Trump, Kellyanne Conway, estuvo entre quienes alertaron que esas declaraciones pueden implicar problemas legales para la administración en la Suprema Corte.

"Esos tuits pueden hacer sentir mejor a alguna gente", dijo George Conway en Twitter, pero "ciertamente no ayudarán" a lograr cinco votos en la Suprema Corte.

En una infrecuente decisión, la SC apresuró el viernes el tratamiento del caso, ordenando a la Unión estadounidense por las libertades civiles (ACLU) -que representa a los demandantes- que responda antes del 12 de junio a la solicitud de la administración Trump de que el supremo tribunal lo considere.

Trump pidió el lunes "una versión más dura" de su prohibición de viaje y una audiencia "expeditiva" de la propuesta a consideración de la Suprema corte.

Trump emitió una inicialmente el proyecto mediante una orden ejecutiva en enero, pero la medida -que prohibía la entrada a Estados Unidos de viajeros procedentes de siete países por 90 días y suspendía el programa de refugio por 120 días, fue rápidamente bloqueado por varios tribunales.

Luego emitió una segunda versión, que también fue bloqueada.

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AFP