AFP internacional

Binali Yildirim da un discurso en la sede de su formación, el islamista conservador Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), el pasado 2 de mayo de Ankara

(afp_tickers)

El primer ministro turco, Binali Yildirim, afirmó este martes que Alemania tenía que elegir entre el Estado turco y los presuntos golpistas, acusando a Berlín de envenenar la relación al conceder asilo a militares que huyen de las purgas en Turquía.

"Alemania debe tomar una decisión. Si quiere mejorar sus relaciones con Turquía [...] tiene que mirar hacia la república turca", dijo Yildirim, en lugar de hacia los seguidores del predicador musulmán establecido en EEUU Fethullah Gülen. El Gobierno de Ankara acusa a Gülen de urdir el golpe de Estado fallido de julio del año pasado.

Estas declaraciones tuvieron lugar al día siguiente de que Ankara prohibiera a diputados alemanes visitar la base militar de Incirlik, en el sur de Turquía, donde están desplegados los militares alemanes.

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo el lunes que la decisión de Turquía era "lamentable" y habló de la posibilidad de buscar "alternativas a Incirlik", como Jordania.

Ankara no explicó oficialmente las razones por las cuales prohibió la visita de los diputados alemanes, pero Berlín sospecha que se trata de una represalia por haber concedido asilo político a militares turcos tras la intentona golpista del 15 de julio.

Sin referirse directamente a Incirlik, Yildirim acusó el martes a Alemania de haber provocado "una nueva degradación de las relaciones" al otorgarle asilo a "militares que huyeron al extranjero" después del fallido golpe de Estado.

Varios centenares de diplomáticos y militares y sus familiares solicitaron asilo en Alemania después de la intentona golpista.

En enero pasado, Turquía había pedido a Alemania que rechazara las peticiones de asilo y había reclamado la extradición de presuntos golpistas refugiados en territorio alemán.

Desde hace un año, Berlín y Ankara multiplican las escaramuzas y crisis diplomáticas. Turquía acusa a Alemania de injerencia o de apoyar a grupos "terroristas" como el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK).

Esta nueva disputa ocurre tras una grave crisis a comienzos de año durante el referéndum constitucional en Turquía. El presidente Recep Tayyip Erdogan acusó a Alemania y otros países de prácticas nazis por haber prohibido varios actos de apoyo al mandatario turco.

AFP

 AFP internacional