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Un soldado turco utiliza unos prismáticos para mirar hacia la frontera con Siria, el 4 de octubre de 2014 en Suruc

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Turquía cumplió con sus amenazas y bombardeó este sábado una zona controlada por las milicias kurdas en el norte de Siria, un ataque que complica la resolución de la crisis en el país.

Desde Múnich, donde participa en la Conferencia anual de Seguridad, el secretario de Estado norteamericano John Kerry advirtió de que las decisiones que se tomen en los próximos días pueden abrir la puerta a un "conflicto más amplio".

"Estamos en un momento fundamental" entre la guerra y la paz, insistió Kerry.

Después, el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, expresó la preocupación de Estados Unidos por la situación en el norte de Alepo y pidió a Turquía que cese los ataques contra los kurdos y contra las fuerzas del régimen sirio.

"Hemos pedido a los kurdos sirios y a otras fuerzas afiliadas al PYD que no se aprovechen de la confusión para apropiarse de un nuevo territorio", dijo Kirby. "También hemos visto reportes de fuego de artillería del lado turco de la frontera y hemos pedido a Turquía que cese el fuego", añadió.

El director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman, aseguró que las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo (YPG) fueron atacadas por bombardeos de artillería lanzados por Turquía en Minnigh, una zona que las milicias arrebataron a los rebeldes islamistas el miércoles pasado.

Una fuente cercana al YPG indicó a la AFP que los bombardeos turcos tenían como objetivo el aeropuerto militar de Minnigh.

La agencia estatal turca Anatolia confirmó que el Ejército turco había bombardeado zonas controladas por las fuerzas kurdas en la provincia de Alepo y también señaló que las tropas de Ankara respondieron a disparos de soldados del régimen de Bashar al Asad contra un puesto militar turco en la región de Hatay.

Previamente, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, había advertido de que, si fuera necesario, su país emprendería acciones militares en Siria contra el partido sirio kurdo Unión Democrática (PYD), al que considera como un grupo terrorista.

Ankara considera al PYD y a su brazo armado, las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), como ramas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que desde 1984 mantiene un conflicto con el Estado turco.

- ¿ Una operación terrestre? -

Por su parte, el ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu, advirtió que su país, junto a Arabia Saudí -ambos opuestos al régimen de Al Asad-, podrían lanzar una operación terrestre en Siria.

"Si hay una estrategia (contra el grupo yihadista Estado Islámico), entonces Turquía y Arabia Saudí podrían entrar en una operación terrestre", dijo el ministro turco, citado por los diarios Yeni Safak y Haberturk, tras participar en la Conferencia de Seguridad de Múnich. Cavusoglu añadió que "Arabia Saudí enviará también aviones a Turquía", a la base de Incirlik.

Incirlik ya sirve para la coalición dirigida por Estados Unidos contra el Estado Islámico en Irak y Siria. Desde esta base aérea operan aviones británicos, franceses y norteamericanos para atacar objetivos del grupo Estado Islámico (EI) en Siria.

Tanto Riad como Ankara consideran que la salida del presidente sirio es esencial para poner fin a los cinco años de guerra civil en el país. En ese sentido no dejan tampoco de criticar el apoyo de Irán y Rusia al régimen.

- 'La guerra fría' -

Turquía y Arabia Saudí apoyan a los rebeldes que luchan por derrocar a Bashar al Asad. Ambos países temen ahora que las potencias occidentales estén perdiendo ganas de apartar al presidente sirio del poder, diciéndose que es "un mal menor" frente al EI.

El Grupo Internacional de Apoyo a Siria, integrado por 17 países, entre ellos Turquía y Arabia Saudí, anunció el viernes un plan para un cese de las hostilidades la próxima semana, aunque hay muchas dudas sobre su viabilidad, ya que esto no incluye al EI ni a la rama local de Al Qaida.

Durante la conferencia en Múnich, Kerry criticó que la mayoría de los ataques aéreos rusos en Siria vayan dirigidos contra "grupos opositores legítimos" y no contra los yihadistas del EI.

Por eso, añadió, "es crucial que Rusia cambie de objetivos" en su campaña aérea.

Para el primer ministro ruso, Dimitri Medvedev las relaciones entre su país y Occidente han entrado en una nueva "Guerra Fría", por los conflictos en Ucrania y Siria.

En el terreno, el OSDH informó este sábado de la muerte de 76 soldados y milicianos gubernamentales el domingo pasado en una emboscada tendida por rebeldes islamistas cerca de Damasco, en el enclave insurgente de Guta oriental.

Entre tanto, un convoy de la Media Luna Rojasiria logró entrar en la localidad de Duma, un bastión de los rebeldes ubicado cerca de Damasco, informó la agencia oficial Sana.

Según la ONU cerca de medio millón de personas viven en lugares sitiados por los rebeldes o por el Gobierno.

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AFP