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El abogado chino defensor de los derechos humanos Pu Zhiqiang, el 20 de julio de 2012 en Pekín

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El abogado Pu Zhiqiang, un conocido defensor de los derechos humanos en China, juzgado por publicar en Internet críticas al Gobierno, fue condenado este martes a una pena en suspenso de tres años de cárcel.

Pu, de 50 años, es célebre por haber defendido ante la justicia a víctimas de los campos de reeducación mediante trabajos forzados, así como al famoso artista contestatario Ai Weiwei.

El abogado está detenido desde hace un año y medio por haber publicado entre 2011 y 2014 siete mensajes en la red social china Sina Weibo, el equivalente de Twitter.

En ellos, fustigaba la incompetencia y las "mentiras" del Partido Comunista Chino, y denunciaba las políticas represivas de Pekín en el Tíbet y en la región de mayoría musulmana de Xinjiang.

Pu, que se exponía a ocho años de cárcel, fue condenado finalmente a tres años en suspenso, indicó a la AFP su abogado Mo Shaoping.

Fue hallado culpable de "incitación al odio racial" y de haber "provocado disputas y fomentado altercados", según medios estatales, que aseguraron que el abogado no apelaría la sentencia.

"No estamos satisfechos con el veredicto, porque habíamos pedido su absolución, y esta condena reafirma su culpabilidad", explicó el abogado Mo.

El carácter suspensivo de la sentencia implica que Pu debería salir de prisión, pero "no será un hombre libre, será, como antes, susceptible de ser detenido" de forma arbitraria, agregó Mo.

Pu será sometido a un control periódico de las autoridades y deberá pedir permiso para salir de Pekín.

Un fuerte dispositivo de seguridad fue desplegado alrededor del tribunal de Pekín que pronunció la sentencia, con la presencia incluida de fuerzas del orden vestidas de civil, constató la AFP.

Al menos tres manifestantes que apoyaban a Pu fueron violentamente alejados del tribunal, mientras que varios policías confiscaron momentáneamente las acreditaciones de prensa de algunos reporteros.

"¡Pu Zhiqiang es un buen hombre! ¿Defender a la gente del pueblo se ha convertido en un crimen?", gritó una militante antes de ser subida por la fuerza a un furgón policial por hombres vestidos de civil. "¡Deja de hacer teatro, hay periodistas extranjeros aquí!", le espetó un policía.

La ONG Amnistía Internacional lamentó el fallo, que consideró como una "inmensa injusticia". "Es una buena noticia porque es probable que Pu Zhiqiang no vuelva a dormir en prisión (...) pero no es un criminal y este veredicto de culpabilidad va a impedir que uno de los más emblemáticos defensores de los derechos humanos en China pueda ejercer", dijo William Nee, investigador de Amnistía.

"Es uno de los defensores chinos de la libertad de expresión más valientes y ha sido juzgado por haber simplemente ejercido ese derecho", agregó.

Las presiones sobre los abogados son frecuentes en China, un país donde la justicia sigue estando estrechamente controlada por el poder político.

Bajo la presidencia de Xi Jinping, Pekín endureció la represión de las voces críticas de la sociedad civil - juristas, militantes, universitarios -, con decenas de detenciones. Varios abogados defensores de los derechos humanos fueron detenidos en julio en varios puntos del país.

AFP