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Varios iraquíes observan los restos de una puerta de automóvil en un gran agujero en el asfalto provocado por la explosión de un coche bomba, que mató a docenas de personas este jueves 16 de febrero en Bagdad

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Al menos 52 personas murieron y varias decenas resultaron heridas este jueves en un atentado con coche bomba en Bagdad, el más sangriento en la capital iraquí en lo que va de este año.

Este atentado, el tercero en tres días en Bagdad, fue reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), blanco de una ofensiva de las fuerzas iraquíes que intentan expulsarlo de Mosul, su último bastión en el país.

La explosión se produjo en una zona de concesionarios de automóviles en el barrio de Bayaa, al sur de Bagdad, donde el martes cuatro personas murieron en otro atentado con coche bomba, precisó a la AFP un responsable del Ministerio del Interior.

En el lugar del ataque, se veían decenas de coches carbonizados y charcos de sangre en el suelo.

"Un ataque terrorista con coche bomba fue cometido cerca de la zona de concesionarios de coches en Bayaa", informó en un comunicado un portavoz del mando militar encargado de la capital iraquí.

Un responsable del Ministerio del Interior dio un balance de 52 muertos y más de 50 heridos, una información confirmada por fuentes hospitalarias.

"Hay muchas víctimas", lamentó Naser, un joven que se encontraba cerca del lugar del atentado y acudió a ayudar a los heridos.

"Había alguien ahí, nos lo hemos llevado", contó señalando un lugar detrás de él. "Hemos encontrado una mano aquí, una pierna y un corazón, allí", continuó.

El lugar del ataque es un solar donde se organiza un mercado de coches de ocasión al que acuden cientos de personas. "Siempre hay dos o tres personas alrededor de cada coche" en este mercado, explicó Naser.

- Capacidad de ataque -

El grupo EI reivindicó el ataque diciendo que iba dirigido contra "una congregación de chiíes", en un comunicado difundido por su agencia propagandística Amaq.

La víspera ya reivindicó otro atentado suicida con coche bomba que mató a otras 11 personas en el norteño barrio bagdadí de Habibiya, poblado sobre todo por chiíes. La organización extremista suní considera que los chiíes, la confesión mayoritaria en Irak, son herejes.

Pese a los reveses de los últimos meses y a la pérdida de terreno en Irak y en la vecina Siria, el EI logra cometer atentados sangrientos. Desde el lanzamiento el 17 de octubre de una ofensiva de las fuerzas iraquíes para reconquistar Mosul (norte), la segunda ciudad del país, el número de atentados del EI en Bagdad ha aumentado.

Con el respaldo de la coalición internacional antiyihadista encabezada por EEUU, las fuerzas iraquíes recuperaron en enero la parte este de Mosul, donde se toparon con una férrea resistencia de los combatientes del EI.

Ahora se preparan para lanzar la ofensiva para recuperar el control de la parte oeste, del otro lado del río Tigris, más poblada que la oriental. El EI se apoderó en junio de 2014 de extensas zonas del territorio iraquí.

La organización extremista no es el único frente abierto para las autoridades iraquíes, inmersas en una crisis política. El Gobierno afronta desde 2015 un movimiento impulsado sobre todo por los partidarios del influyente jefe chií Moqtada Al Sadr. Reclama una mejora de los servicios públicos y reformas, además de acusar a los políticos de corrupción y nepotismo.

AFP