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Una columna de humo se eleva entre varios edificios destruidos en la ciudad rebelde de Daraa, en el sur de Siria, tras un ataque aéreo el 22 de mayo de 2017

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Los bombardeos contra el grupo Estado Islámico (EI) en Siria han provocado la muerte de más de 130 familiares de los yihadistas en las últimas 24 horas, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Esos ataques particularmente violentos, protagonizados tanto por aviones de la coalición occidental como rusos o del régimen, se produjeron tras el atentado de Mánchester que causó el lunes 22 muertos, y que fue reivindicado por el EI.

Entre los muertos habría como mínimo 33 niños, según las fuentes médicas y de seguridad citadas por el OSDH, que cuenta con colaboradores en todo el país.

La coalición ha sometido los bastiones del EI en Irak y en Siria a intensos bombardeos desde que el grupo yihadista reivindicó la autoría del atentado en Mánchester.

Según el OSDH, los bombardeos se concentraron en Mayadin.

En esa ciudad cercana a la frontera con Irak, al menos 80 civiles, todos familiares de los yihadistas, murieron el viernes.

"Esas familias se habían refugiado en el edificio del Ayuntamiento de Mayadin", una ciudad controlada desde 2014 por el EI, afirmó a la AFP Rami Abdel Rahman, director del OSDH, una organización con sede en Reino Unido que dispone de una amplia red de informadores en Siria.

"Es el balance más importante de un bombardeo contra familias yihadistas en Siria", según él.

El ataque de este viernes ocurrió horas después de que otro bombardeo de la coalición dejara 37 civiles muertos, en su mayoría familiares de yihadistas, en la misma ciudad, añadió el OSDH.

Mayadin acogió en los últimos meses a numerosos desplazados procedentes de Irak y de Raqa, la capital de facto del EI en Siria.

Raqa y Mosul, el último gran feudo de los yihadistas en Irak, son objeto de sendas ofensivas de fuerzas locales respaldadas por la coalición internacional dirigida por Washington.

El Pentágono confirmó que había bombardeado Mayadin y la cercana Bukamal el jueves y el viernes, y aseguró que estaba examinando "los resultados de esos ataques", en palabras de su portavoz Eric Pahon.

Aunque el ejército estadounidense afirma que toma todas las precauciones necesarias para evitar matar a inocentes, la ONU instó este viernes a "las fuerzas aéreas de todos los Estados" que intervienen en Siria a distinguir mejor entre "los civiles y los objetivos militares", recordando que los yihadistas se mezclan con la población de las ciudades bajo su poder.

Según el OSDH, los bombardeos de la coalición entre el 23 de abril y el 23 de mayo mataron a más civiles que nunca en un periodo de un mes, desde el inicio de su intervención en el país árabe.

En el centro del país fueron las fuerzas rusas y sirias las que mataron al menos a 16 civiles, en la aldea de Uqayribat, según el OSDH.

- Autopista entre Damasco y Palmira -

A primeros de abril, el presidente estadounidense Donald Trump prometió "destruir" al EI y "proteger a la civilización". Y, el 20 de mayo, su secretario de Defensa, Jim Mattis, anunció que la administración Trump había ordenado "una campaña de aniquilación" de los yihadistas en Irak y en Siria.

Desde entonces, las fuerzas respaldadas por la coalición "cercan" las posiciones del EI antes de atacarlas para que los yihadistas no puedan huir y agruparse en otro lugar.

El 1 de mayo, el mando de la coalición comunicó que sus bombardeos causaron 352 víctimas civiles en Irak y en Siria, matados "de forma involuntaria" desde 2014.

En otro frente, el ejército sirio logró retomar, por primera vez desde 2014, la autopista que une Damasco a la ciudad antigua de Palmira, tras expulsar al EI de un extenso territorio desértico con la ayuda de su aliado ruso.

"Los yihadistas se retiraron ante la intensidad de los bombardeos rusos", indicó Rahman.

La guerra siria causó más de 320.000 muertos y millones de desplazados desde su comienzo en 2011. El conflicto, que empezó después de que el régimen de Bashar al Asad reprimiera a sangre y fuego unas manifestaciones pacíficas, se ha vuelto cada vez más complejo, a medida que aumentaba el número de fuerzas implicadas.

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