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Neil M. Gorsuch comparece ante el Comité de Asuntos Judiciales del Senado de EEUU, en el marco del proceso para ser designado juez del Tribunal Supremo, el 21 de marzo de 2017 en Washington

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El juez Neil Gorsuch, designado por Donald Trump para integrar el Tribunal Supremo de Justicia de Estados Unidos, se negó a dar su opinión sobre temas como anticoncepción y aborto este martes, durante las audiencias con vistas a ser confirmado por el Senado.

En el segundo día de audiencia ante la comisión de Asuntos Judiciales del Senado, el magistrado mostró claramente su estrategia para esta maratón de preguntas: mantener en reserva sus convicciones en nombre de la independencia que deberá encarnar en el seno de la más alta jurisdicción estadounidense.

"Si empiezo a exponer indicios sobre cómo juzgaré, eso sería el comienzo del fin", declaró.

Y explicó que en caso de responder, se vería obligado a ejercitar la recusación en futuros casos.

Partidario de la pena de muerte, Neil Gorsuch, de 49 años, defiende casi todas las causas conservadoras en materia de familia y religión.

Sostiene, por ejemplo, que la Constitución debe ser interpretada de acuerdo con su sentido original de la época en la que se aprobó.

Sus ideas preocupan a los demócratas.

El juez tampoco respondió acerca de la posesión de armas o la elección presidencial de 2000, cuando el Tribunal Supremo tomó una decisión a favor de George Bush ante Al Gore. "No puedo estar implicado en asuntos políticos", expresó.

"No existen jueces demócratas o republicanos. En este país simplemente tenemos jueces", sostuvo.

De todas las personas designadas por Trump en el marco de la transición del poder, la confirmación de Gorsuch será la más disputada de todas.

Para ser confirmado por el Senado, un miembro del Supremo necesita una mayoría especial de 60 legisladores si la oposición demócrata recurre a una maniobra de obstrucción.

Los republicanos tienen 52 bancas en el Senado y por eso necesitan convencer por lo menos a ocho demócratas.

La senadora demócrata por California Dianne Feinstein interrogó a Gorsuch sobre un correo electrónico enviado en diciembre de 2005 y acerca de una notas que había redactado cuando trabajaba en la administración judicial de George W. Bush. En esos escritos parecía defender el uso de la tortura, pero Gorsuch dijo no recordar los detalles de esos textos.

El senador republicano de Iowa Charles Grassley le preguntó si sería reticente a juzgar a Trump. "No tengo ninguna dificultad en brindar un juicio a favor o en contra de una parte, sea cual sea, siempre y cuando esté avalado por la ley", aseguró Gorsuch.

En caso de ser confirmado, Neil Gorsuch ocupará la vacante dejada en el máximo tribunal por Antonin Scalia, magistrado conservador fallecido en febrero de 2016.

Desde entonces, el Supremo funciona con solo ocho miembros, cuatro de los cuales son considerados progresistas.

La llegada de Gorsuch inclinará el tribunal a posturas más conservadoras.

AFP