Navigation

Un diputado israelí, ante el desafío de eclipsar a Netanyahu

El diputado israelí Gideon Saar, en el centro de la imagen, saluda a partidarios durante un mitin de lanzamiento de su campaña por la dirección de Likud, el 16 de diciembre de 2019 en Or Yehuda, cerca de Tel Aviv afp_tickers
Este contenido fue publicado el 17 diciembre 2019 - 12:48
(AFP)

Benjamin Netanyahu está inmerso en una carrera de obstáculos. Tras fracasar en sus intentos de formar gobierno y ser inculpado por corrupción, el primer ministro israelí debe lidiar ahora con el diputado Gideon Saar, que inició campaña para arrebatarle la presidencia de su partido, el Likud.

Gideon Saar, un veterano político israelí de 53 años, lanzó el lunes por la noche en Or Yehud, cerca de Tel Aviv, su candidatura a las elecciones internas del Likud, que se celebrarán el 26 de diciembre.

Saar lleva meses pidiendo esta renovación del Likud, dirigido por Benjamin Netanyahu desde 1993, exceptuando un paréntesis de seis años en los que estuvo liderado por el fallecido primer minsitro Ariel Sharon.

Su llamado a celebrar unas elecciones internas no había tenido el eco deseado, pero en las últimas semanas, tras la inculpación del primer ministro por corrupción, abuso de confianza y malversación, el partido aceptó finalmente estas primarias dentro de un plazo rápido.

Israel celebrará el 2 de marzo sus terceras elecciones legislativas en menos de un año con la esperanza de poner fin a la peor crisis política de su historia, después de que los líderes políticos no lograran formar un gobierno de coalición en dos ocasiones.

- Netanyahu "ha fracasado" -

Netanyahu "ha fracasado dos veces, pero no debido a las ideas de Likud", lanzó el lunes por la noche Saar, llamando al "renacimiento" de la gran formación de la derecha israelí.

"La gente quiere un cambio al frente del partido", añadió, en medio de flashes y vítores de sus partidarios que coreaban en hebreo "Raq Saar Yakhol" ("Solo Saar puede"), refiriéndose al mantenimiento del Likud en el poder tras las legislativas de marzo.

Si bien el aspirante celebró el legado de Netanyahu, el primer ministro más duradero en la historia israelí, pidió en cambio ir más allá en las reformas judiciales y extender la "soberanía" de Israel en los territorios palestinos ocupados.

Gideon Saar evitó sobre todo el tema más espinoso: la inculpación por corrupción de Netanyahu.

"En el Likud es contraproducente hablar de esto, porque una gran parte de los electores piensa que estos asuntos son un montaje", señala Emmanuel Navor, profesor de ciencias políticas de la universidad de Tel Aviv y cercano al bando de Saar.

- "A la derecha de Netanyahu" -

Saar "está 100% a la derecha de Netanyahu", precisa Navon a la AFP.

"Sobre el asunto judicial, dice por ejemplo: 'Netanyahu se queja de un golpe de Estado de la justicia, pero durante 13 años al frente del gobierno, no ha hecho una sola reforma judicial' [...]. Y, en términos de soberanía en algunos territorios [palestinos], creo que [Gideon Saar] irá más lejos", continúa.

Saar se presenta como unificador más allá de su propio bando, confiando en sus relaciones con los jefes de otros partidos y, sin decirlo, en el hecho de que no está inculpado por la justicia, después de que el partido Azul-Blanco de Benny Gantz rechazara compartir el poder con Netanyahu debido a sus problemas judiciales.

"Gideon Saar puede construir la próxima coalición [...]. Puede ampliar nuestros apoyos, no solo con Azul-Blanco sino con otros partidos de derecha", resume a la AFP Sharren Haskel, una de las pocas diputadas de Likud que apoya abiertamente a Saar frente al todopoderoso Netanyahu y está dispuesta a "pagar el precio político".

Las posibilidades de que Saar venza en estas primarias son escasas. Por ahora, solo cuenta con el respaldo de menos de cinco diputados y de ningún ministro.

Pero "si Netanyahu gana las primarias de Likud, volveremos a la oposición", advierte Yehuda Glick, exdiputado de Likud. Y entonces, las divisiones internas y el sentimiento anti-Netanyahu podrían crecer aún más.

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.