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El ministro de Transportes y futuro primer ministro de Turquía, Binali Yildirim, ríe durante una rueda de prensa el 19 de mayo de 2016 en Ankara

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El ministro de Transportes turco, Binali Yildirim, fiel aliado del presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, fue designado este jueves para suceder a Ahmet Davutoglu como líder del partido en el poder y futuro primer ministro, una elección que refuerza el poder del jefe de Estado.

La decisión fue anunciada por el portavoz del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamo-conservador), Omer Celik, tras la reunión del comité directivo del partido.

Yildirim, de 60 años, ministro de Transportes casi sin interrupción desde 2002, nunca se alejó de las líneas directivas de Erdogan y tendrá por principal misión, según los analistas, llevar a cabo el proyecto de transformar el sistema parlamentario en sistema presidencial, impulsado por Erdogan.

En su discurso de aceptación en Ankara este jueves, Yildirim anunció que se comprometía a "trabajar en armonía total" con el presidente Erdogan, con el que colabora desde que éste fuera elegido alcalde de Estambul en 1994.

El candidato único designado por el AKP será elegido formalmente como jefe del partido en un congreso extraordinario el domingo, menos de tres semanas después del anuncio de la retirada del primer ministro, Ahmet Davutoglu, por divergencias con Erdogan.

Tras ese congreso, Davutoglu entregará formalmente su dimisión el lunes a Erdogan, que confiará a Yildirim la formación de un nuevo Gobierno. Tradicionalmente el presidente del partido en el poder es también jefe del Gobierno.

Erdogan y Davutoglu se reunirán este jueves para determinar las fechas de la sucesión.

Ambos políticos mantenían posiciones opuestas respecto a la reanudación de las negociaciones con la rebelión kurda, que Davutoglu defendía, y sobre la detención provisional de periodistas que estaban siendo juzgados.

El hecho de elegir a un hombre leal a Erdogan afianza su posición para dominar el Ejecutivo.

Esta nueva perspectiva preocupa a la Unión Europea, que consideraba a Davutoglu, artífice por parte turca del acuerdo sobre los migrantes del 18 de marzo, un interlocutor fiable.

- 'Trabajar con y para el presidente' -

El inicio de la primera Cumbre Humanitaria Mundial el lunes en Estambul, donde asistirá la canciller alemana, Angela Merkel, será quizás el primer contacto con Yildirim, con poca experiencia en cuestiones de política extranjera, al contrario que Davutoglu, que fue jefe de la diplomacia.

Tras la salida de Davutoglu, Erdogan ha multiplicado sus disensiones con Europa, sobre todo en relación a un acuerdo sobre la exención de visado para los ciudadanos turcos que quieran viajar al espacio de libre circulación europeo Schengen, un elemento central del pacto para regular el flujo migratorio a la UE.

Yildirim se impuso rápidamente como candidato favorito en el AKP, formación creada en 2001 por Erdogan, que sigue controlándola, aunque como jefe de Estado debería estar al margen de cualquier partido.

"El domingo por la noche, la función de primer ministro habrá cambiado", declaró a AFP Fuat Keyman, director del grupo de reflexión Istanbul Policy Center. "El presidente se convertirá en jefe del Ejecutivo. El primer ministro será una pieza funcional del Ejecutivo. Trabajará con y para el presidente", agregó.

La consolidación del poder de Erdogan preocupa a sus detractores, que ya lo acusan de autoritario. Critican que haya multiplicado sus acciones judiciales por "insulto" contra los periodistas o que reclame la suspensión de la inmunidad parlamentaria a los diputados pro-kurdos, que podrían ser juzgados por su supuesto apoyo a los rebeldes kurdos.

Yildirim se comprometió este jueves a que Turquía termine con la "calamidad del terrorismo", siguiendo así la línea dura de Erdogan contra el PKK. Está previsto que viaje este jueves a Diyarbakir, gran ciudad del sureste turco de mayoría kurda.

La inestabilidad política del país tiene a los mercados financieros nerviosos, preocupados por si Erdogan aumenta su influencia en la gestión económica, donde interviene cada vez más.

Consecuencia de esta situación, la libra turca perdió un 5% de su valor respecto al dólar durante el último mes.

Berat Albayrak, yerno del presidente y actual ministro de Energía, podría recuperar el Ministerio de Economía, según los analistas.

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AFP