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El pescador desempleado Chamseddine Marzoug cava una tumba en el lugar donde ha enterrado a migrantes fallecidos en el mar, el 12 de julio de 2017 en la costera ciudad tunecina de Zarzis

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Con una pala como única herramienta, Chamseddine Marzoug se impuso una misión: enterrar "dignamente" a los migrantes fallecidos frente a las costas de Túnez al intentar alcanzar Europa.

El quincuagenario, que lleva gafas de sol y un sombrero para protegerse del calor, contempla el trozo de tierra árida en el que ha cavado dos nuevas tumbas en Errouis, cerca de Zarzis (sur), cerca de Libia.

El país vecino es el punto de salida de numerosos barcos atestados de personas que buscan un futuro mejor.

"El hecho de que participaran en una travesía ilegal, obligadas por la miseria y la injusticia, no significa que no merezcan ser enterradas con respeto y dignidad", afirma Marzoug a la AFP.

Este antiguo pescador, que también trabajó como chófer para la Cruz Roja, está actualmente en paro.

En los últimos 12 años, ha enterrado a cientos de migrantes, asegura.

En Zarzis, los pescadores están en primera línea para rescatar a los migrantes en peligro o para recuperar los cuerpos de aquellos cuyos sueños de llegar a Europa se convirtieron en tragedia.

Según las cifras oficiales, 126 personas de varias nacionalidades han sido rescatadas frente a las costas de Zarzis desde principios de 2017 y se han recuperado 44 cadáveres.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) calcula que más de 2.000 personas murieron este año al intentar cruzar el Mediterráneo entre Libia e Italia.

Suelen ser los marineros quienes avistan las embarcaciones con problemas y avisan a las autoridades, pero, a menudo, son ellos mismos quienes socorren a los migrantes.

"Sales a ganarte la vida y vuelves con migrantes en lugar de pescado", explica Chamseddine Bourassine, el presidente de la asociaciones de pescadores de Zarzis. Pero "no podemos ver morir a la gente sin intervenir", prosigue.

- "Problema de cementerio" -

La Guardia Marítima socorre con frecuencia a embarcaciones en peligro, pero no se encarga de enterrar a los muertos y las autoridades locales aseguran que no tienen medios para hacerlo.

"Las unidades de la Guardia Nacional Marítima no son unidades de rescate y no están equipadas para recoger los cadáveres. Con nuestros medios muy limitados, nuestros agentes hacen lo que pueden para salvar a la gente, pero el entierro de los fallecidos no es parte de nuestras funciones", dice Sami Saleh, responsable de las operaciones marítimas en Zarzis.

Y en esa región vecina de una Libia en pleno caos, la seguridad es lo más importante, según él. "Debemos verificar si no hay personas sospechosas, armas o explosivos a bordo de las embarcaciones de migrantes", añade.

El presidente de la oficina regional de la Cruz Roja, Mongi Slim, afirma además que hay un "problema" con el cementerio de Zarzis. No sólo está "lleno", sino que "la gente, sea cual sea su religión, musulmana o judía, se niega a enterrar a desconocidos" en sus zonas familiares, asegura.

- Imágenes de horror -

Marzoug consiguió un permiso del municipio para instalar un pequeño cementerio improvisado, un terreno arenoso lleno de lápidas sin nombres ni fechas, lejos de las casas y en las proximidades de un vertedero.

Al lado de una tumba, hay una bolsa negra utilizada para transportar un cadáver y, cerca de allí, botellas de plástico vacías y basura en el suelo.

Marzoug, cuyo hijo emigró ilegalmente a Italia, recuerda cada cuerpo que enterró. Aquí, señala, yacen dos niños de unos cuatro y cinco años. Allí, una mujer encontrada sin cabeza y allá, un hombre sin brazos.

"Las imágenes de los cuerpos, sobre todo en descomposición, están grabadas en mi mente. No es fácil", reconoce. Pero "hay que considerarlos como a nuestros hijos, nuestros hermanos o hermanas", asegura. "Este caso no sólo concierne a Túnez, sino a toda la humanidad", clama.

Por eso reclama un "verdadero" cementerio para los migrantes. "Me dirijo al mundo para pedirle que nos dé un cementerio decente, que nos permita enterrar a los migrantes correctamente, con una pequeña habitación para lavar los cuerpos y un medio para transportarlos", dice.

La Cruz Roja local está buscando un terreno donde enterrar a los migrantes, informa Slim. "Vamos a pedir donaciones, incluso a nivel internacional (...), y nos comprometemos a enterrarlos dignamente", promete.

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AFP