Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El director del Sigar, organismo estadounidense oficial encargado de analizar la acción de Washington en Afganistán, John Sopko, en Virginia, el 24 de julio de 2014

(afp_tickers)

La formación de la policía afgana por Estados Unidos tiene severas fallas, señaló este jueves el Sigar, organismo estadounidense oficial encargado de analizar la acción de Washington en Afganistán, país al cual el gobierno Trump decidió enviar más tropas.

Dieciséis años después de la invasión del país y a pesar de los 70.000 millones de dólares inyectados por Washington para constituir fuerzas de seguridad locales capaces de tomar el relevo de la presencia estadounidense, Afganistán está más que nunca vulnerable a presión de insurrección de los talibanes.

Para el jefe del Sigar, John Sopko, Estados Unidos no estaba preparado para afrontar el enorme desafío representado por la reconstrucción de las fuerzas de seguridad afganas.

En un discurso pronunciado ante un centro de reflexión de Washington, Sopko afirmó que su país no disponía siquiera de una unidad específica encargada de la formación en un ambiente hostil y ha delegado de hecho ese trabajo en los militares.

"Uno de los oficiales miró series de televisión como NCIS (...) para saber lo que debía enseñar", dijo ante el Center for Strategic and International Studies, según el texto de su discurso enviado a la prensa.

"En el este de Afganistán, encontramos que un piloto de helicóptero del ejército de Estados Unidos estaba encargado del mantenimiento del orden" y algunas sesiones de entrenamiento se apoyaban en presentaciones PowerPoint del tiempo de las operaciones de la OTAN en los Balcanes, lamentó.

Las presentaciones omitían, además, el hecho de que en la policía afgana hay un alto grado de analfabetismo, señaló.

El presidente Donald Trump anunció el mes pasado que Estados Unidos enviará un nuevo contingente de 3.000 soldados para reforzar la formación y el asesoramiento de las fuerzas afganas.

Numerosos observadores han mostrado su escepticismo respecto a la eficacia de estas tropas.

También las instituciones afganas son deficitarias, observó Sopko, recordando que en 2015 la policía y el ejército locales remplazaron formalmente a los militares de la OTAN.

El resultado, hasta ahora, ha sido catastrófico: 6.785 soldados y policías afganos resultaron muertos entre el 1 de enero y el 12 de noviembre de 2016, y otros 11.777 fueron heridos, 35% que en 2015.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes










AFP