AFP internacional

El portavoz del Gobierno congoleño Lambert Mende, durante una rueda de prensa en Kinshasa, el 28 de junio de 2012

(afp_tickers)

El jefe de un grupo secesionista político-religioso de la República Democrática del Congo (RDC) que pidió un levantamiento contra el presidente, Joseph Kabila, se fugó de la cárcel de Kinshasa tras un ataque de sus partidarios, anunció este miércoles un portavoz del Gobierno.

"Los adeptos de Bundu Dia Kongo [BDK] atacaron esta mañana la cárcel de Makala, permitiendo la fuga de medio centenar de presos, entre ellos Ne Muanda Nsemi", dijo a la AFP el portavoz del Gobierno congoleño Lambert Mende.

"La policía persigue a los asaltantes", agregó el vocero.

La fecha elegida para esta huida es simbólica, ya que este miércoles es un día feriado en la RDC. El país celebra este año el 20º aniversario de la caída del dictador Mobutu Sese Seko y la llegada al poder del jefe rebelde Laurent-Désiré Kabila, padre de Joseph Kabila.

Un funcionario de la ciudad y provincia de Kinshasa dijo a la AFP, sin dar a conocer su identidad, que tres detenidos condenados por estar relacionados con el asesinato de Kabila padre, en 2001, entre ellos su secretaria personal, figuraban entre los fugitivos.

"El pabellón [carcelero] de las mujeres está vacío. Todas las internas se escaparon", añadió el portavoz, sin precisar el número de mujeres detenidas en Makala.

Diputado, Ne Muanda Nsemi es el jefe de Bundu Dia Kongo ('Reino del Congo' en kikongo), movimiento político-religioso que reclama la secesión del Congo Central (provincia del oeste de la RDC), y acusado de una serie de ataques contra símbolos y representantes del Estado en enero y febrero de 2016.

Nsemi fue detenido a principios de marzo, después de dos semanas de asedio a su residencia en Kinshasa. El jefe de BDK había pedido anteriormente una sublevación contra Kabila, tras un intento fallido de acercamiento con el jefe de Estado a finales de 2016.

Joseph Kabila sucedió a su padre en enero de 2001. Elegido presidente en 2006, fue reelegido en 2011, durante unos comicios salpicados de fraudes masivos. Su mandato se terminó en diciembre y la Constitución le prohíbe volver a presentarse, pero se mantiene a la cabeza del país en virtud de un controvertido decreto del Tribunal Constitucional.

AFP

 AFP internacional