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Una playa de Hurghada, en Egipto, bañada por el mar Rojo, fotografiada el 15 de julio de 2017, después de que uin hombre acuchillara a seis mujeres, matando a dos de ellas

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El autor del ataque con cuchillo en el que murieron dos turistas alemanas el viernes en la ciudad egipcia de Hurghada (este) confesó haber "abrazado" la ideología yihadista.

Un día después del atentado, que también dejó cuatro turistas heridas, las autoridades han reforzado las medidas de seguridad, con patrullas que recorren las calles de la estación balnearia del mar Rojo y fuerzas de seguridad apostadas ante los hoteles.

El ataque, el primero contra turistas desde enero de 2016 en Egipto, podría asestar un nuevo golpe al turismo en el país que, en los últimos años, ha sido blanco de varios atentados de grupos extremistas como la organización Estado Islámico (EI) contra el ejército, la policía, los turistas y la minoría cristiana.

Según fuentes judiciales y de seguridad, el autor de los hechos, detenido justo después de acuchillar a sus víctimas, confesó haber "abrazado las ideas yihadistas" durante un interrogatorio de la fiscalía y agentes de la seguridad nacional.

Un fuente de seguridad lo identificó como "Abdel Rahman", un hombre de 28 años originario de la provincia de Kafr al Sheij, en el delta del Nilo.

Tras varias horas de confusión en torno a la nacionalidad de las víctimas, el ministerio alemán de Exteriores confirmó que las dos mujeres fallecidas en el ataque eran ciudadanas suyas.

"Ahora tenemos la triste certeza de que dos turistas alemanas perdieron la vida", declaró una portavoz del ministerio.

"Estamos profundamente afligidos por el asesinato de dos mujeres alemanas en Hurghada, nuestra compasión está con sus familias", escribió en un tuit el portavoz de la canciller alemana, Angela Merkel.

- Gritos -

El ataque, que nadie ha reivindicado hasta el momento, también causó cuatro heridas, entre ellas dos armenias y una checa, según las autoridades de ambos países.

"Estaba sentado en mi tienda cuando oí gritar a la gente", contó Rafic Rushi, propietario de un comercio en un hotel vecino al del ataque. "Salimos corriendo y nos dijeron que alguien había nadado hasta el hotel de al lado y que atacaba a extranjeros", añadió.

"Mató a dos mujeres y luego corrió hacia nuestro hotel. Gritaba que no apuntaba a los egipcios cuando algunos egipcios intervinieron para detenerlo", añadió.

Hurghada ya había sido escenario de un ataque contra turistas europeos en enero de 2016. En aquella ocasión, los asaltantes, sospechosos de mantener vínculos con el EI, hirieron a tres personas a cuchilladas.

Esta estación balnearia de la península del Sinaí es muy popular entre los turistas ucranianos y europeos en general.

Desde que el ejército egipcio derrocó en 2013 al presidente Mohamed Mursi, miembro de la cofradía de los Hermanos Musulmanes, los grupos extremistas han multiplicado los atentados contra los militares y los policías, matando a cientos de ellos, sobre todo en el Sinaí.

El viernes, horas antes del ataque de Hurghada, cinco policías egipcios murieron al sur de El Cairo, a manos de tres hombres armados que se dieron a la fuga.

El viernes pasado, la rama egipcia del grupo Estado Islámico (EI) reivindicó un ataque en el norte del Sinaí en el que murieron 21 policías y el grupo yihadista Hasam asumió la autoría del asesinato de un oficial de policía al norte de El Cairo.

Tras un doble atentado suicida reivindicado por el EI contra dos iglesias coptas al norte de la capital, que dejaron 45 muertos en abril, el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, declaró el estado de emergencia durante tres meses y lo prolongó en julio.

AFP