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Una imagen sin fechar difundida por la policía metropolitana de Londres el 31 de julio de 2017 muestra un escondite subterráneo utilizado por el exmarine británico Ciaran Maxwell, en el condado de Antrim, en Irlanda del Norte

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Un hombre que había logrado infiltrarse en un cuerpo de élite de las Fuerzas Armadas británicas y proveer armas a disidentes norirlandeses fue condenado este lunes a 18 años de prisión por terrorismo, por el tribunal de Old Bailey en Londres.

Ciaran Maxwell, de 31 años, originario de Irlanda del Norte, se declaró culpable de preparar actos terroristas entre enero de 2011 y agosto de 2016.

En el momento de su arresto, el 24 de agosto de 2016, por la sección antiterrorista (SO15) de la policía británica, este miembro de los Royal Marines, unidad de infantería de la marina, estaba destacado en Somerset, en Inglaterra.

Fue declarado culpable de haber fabricado bombas, así como de haber almacenado armas y materiales explosivos en Inglaterra y en Irlanda del Norte. Maxwell tenía además uniformes y una identificación de la policía norirlandesa.

Durante su juicio, los investigadores revelaron que el hombre, padre de un niño, tenía como proyecto atacar puestos de policías y de oficiales.

Su arresto tuvo lugar tras el hallazgo de dos escondites de armas en Irlanda del Norte, en donde se encontraron cohetes de fabricación casera y dos minas antipersonas. Los análisis de ADN permitieron identificarlo.

Una responsable de la policía norirlandesa, Gillian Kearney, explicó que había utilizado sus conocimiento militares para reunir y fabricar algunas de las armas encontradas. Calificó la infiltración en el ejército británico de un "terrorista" republicano como "muy poco habitual", "seguramente el primer caso constatado en los últimos años".

Ciaran Maxwell negó haberse enrolado en los Royal Marines en 2010 con la intención de infiltrarse en el cuerpo, y afirmó que fingió su apoyo a los disidentes republicanos por temor a represalias contra él y su familia.

La investigación reveló que creció en un entorno católico en la comuna de mayoría lealista de Larne, y que sufrió a los 16 años una fractura de cráneo tras ser víctima de una agresión vinculada a las tensiones interconfesionales y políticas en la provincia británica.

Los acuerdos de paz de 1998 pusieron fin a tres décadas de violencia entre republicanos y lealistas, que dejaron 3.500 muertos en Irlanda del Norte. Pero aún se sospecha que siguen activos grupos republicanos disidentes.

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AFP