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El soldado israelí Elor Azaria, sentado entre su novia (izq) y sus padres, recibe el abrazo de un allegado mientras espera el veredicto, este miércoles 4 de enero en un tribunal militar de Tel Aviv

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Un soldado israelí que ultimó a un palestino herido, cuando éste yacía en el suelo y sin suponer ninguna amenaza aparente, fue declarado culpable de homicidio este miércoles tras un juicio que dividió profundamente a la opinión pública.

El juicio contra el sargento Elor Azaria por homicidio en un tribunal militar había comenzado en mayo y durante este tiempo numerosos políticos conservadores lo habían defendido, a pesar de que altos cargos militares condenaran su actuación.

Los jueces podrían tomarse varias semanas para pronunciarse sobre la pena, que podría ser hasta de 20 años de prisión.

El primer ministro Benjamin Netanyahu dijo en su página de Facebook que es favorable a que "Elor Azaria se beneficie de un indulto".

La jueza, coronel Maya Heller, tardó más de dos horas y media en leer el fallo, en el que criticó duramente la argumentación de los abogados de Azaria. En nombre de los tres jueces del tribunal, Heller dijo que no había ninguna razón para que Azaria abriera fuego puesto que el palestino no representaba ninguna amenaza.

"Un veredicto justo para mí, sería parecido al que reciben nuestros hijos: cadena perpetua, sin liberación anticipada", dijo a la prensa en Hebrón Yusri al Sharif, padre del palestino muerto. Añadiendo, "pero aquí Israel juzga a su propio hijo. Es posible que se muestre clemente. Es normal. Pero espero que haya un veredicto justo, si Dios quiere".

La jueza calificó el testimonio de Azaria de "cambiante y evasivo".

La conducta de Azaria cambió drásticamente cuando la jueza leyó el veredicto.

Vestido con un uniforme militar verde, el militar había entrado en la sala sonriendo mientras que sus familiares y simpatizantes le aplaudían.

- Oenegés aprueban fallo -

Pero más tarde, tanto él como sus familiares se mostraron abatidos. Después del veredicto, su madre gritó: "Deberían avergonzarse de ustedes mismos".

Azaria tenía 19 años cuando se produjeron los hechos, en marzo de 2016, en la ciudad de Hebrón, en Cisjordania ocupada.

El caso saltó a la arena pública cuando el 24 de marzo se publicó un video del incidente, que se difundió rápidamente por internet.

En el video, filmado por un activista palestino de la ONG de defensa de los derechos humanos B'Tselem, aparece Abdul Fatah Al Sharif, de 21 años, yaciendo en el suelo, después de que le dispararan junto a otro hombre tras haber herido levemente a un soldado con un cuchillo unos minutos antes, según el ejército.

Azaria le dispara en la cabeza sin que se hubiera producido ninguna provocación aparente.

Los abogados del soldado arguyeron que éste podría haber pensado que el palestino portaba explosivos, pero otros afirmaron que ya se había comprobado que el hombre no llevaba un cinturón de explosivos y que nadie en el video parece actuar con cautela respecto al joven palestino.

Esta sentencia "no debe hacer olvidar el aparato puesto en marcha por la justicia militar israelí, que pasa su tiempo ahogando los casos de palestinos muertos o heridos por miembros de las fuerzas de seguridad sin rendir cuentas", reaccionó Amit Gilutz, portavoz de la ONG.

Amnistía Internacional (AI), por su parte ve en el juicio a Azaria una "pequeña luz de esperanza ante la impunidad galopante" de la que se benefician los soldados israelíes en Cisjordania. "Lamentablemente, este caso sólo es la punta del iceberg", añade en un comunicado.

AI afirma que en setiembre de 2016 informó a Israel de al menos 20 casos de palestinos muertos por las fuerzas israelíes sin que hubieran consecuencias legales.

- Reacciones israelíes -

El miércoles por la mañana, decenas de manifestantes protagonizaron altercados con la policía en las inmediaciones del cuartel general militar en Tel Aviv, donde se anunció el veredicto.

Portaban una pancarta que rezaba: "El pueblo de Israel no abandona a un soldado en el campo de batalla".

El juicio desencadenó un intenso debate político. Netanyahu llamó al padre de Azaria para transmitirle su simpatía y este miércoles se declaró favorable a que se le otorgue un perdón.

Otros políticos conservadores pidieron su exculpación y protagonizaron un inusual debate público entre los dirigentes políticos y el aparato militar del país.

"Este juicio no debería haber tenido lugar", declaró la ministra de Cultura, Miri Regev.

El ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, quien había manifestado su solidaridad con Azaria, declaró que estaba en contra del veredicto pero que éste debía ser respetado e instó a los políticos a dejar de atacar a las instituciones de seguridad.

El jefe del Estado Mayor, Gadi Eisenkot, criticó la politización del caso y advirtió que podría dañar al ejército.

AFP