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Unos jóvenes juegan al fútbol en una zona de Georgetown (Delaware, EEUU) conocida como 'Kimmeytown' donde viven más de 2.500 hispanos, el 6 de noviembre de 2014

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Un tribunal federal estadounidense de apelaciones mantuvo el lunes el bloqueo a un paquete de decretos anunciados hace un año por el presidente Barack Obama y que abren la puerta para la regularización de unos cuatro millones de inmigrantes indocumentados.

Por dos votos a unos, el tribunal de apelaciones del V Circuito de Nueva Orleans mantuvo el bloqueo resuelto por un tribunal de distrito de Texas ante una petición de los gobernadores de 26 estados de la unión federal.

Obama había anunciado el 20 de noviembre un conjunto de decretos que permitían a inmigrantes ilegales cuyos hijos ya han regularizado su situación en Estados Unidos beneficiarse de la misma legislación, una medida que sacaría de la ilegalidad a unos cuatro millones de personas en esa situación. El objetivo fundamental de los decretos firmados por Obama era tratar de contener la deportación masiva de inmigrantes ilegales, incluso de personas cuyos hijos ya tienen su situación resuelta.

Sin embargo, en enero, los gobernadores de 26 estados cuestionaron ante la justicia la constitucionalidad de las medidas, por considerar que el presidente Obama carecía de la autoridad para actuar por tratarse de una cuestión bajo análisis del Congreso. Desde entonces, Obama ha defendido con uñas y dientes la legalidad de las medidas y que los decretos de alivio migratorio están dentro de los límites de la autoridad presidencial.

En una nota oficial, el fiscal general de Texas, Ken Paxton (quien presentó la demanda inicial contra las medidas), saludó la decisión del tribunal de apelaciones de Nueva Orleans, por considerar que Obama "agresivamente ignoró los límites constitucionales de su poder ejecutivo".

Por su parte, el senador demócrata Bob Menéndez expresó que "si bien el fallo de hoy puede ser decepcionante para los millones que siguen atrapados en las sombras, de ninguna manera es una sorpresa". De acuerdo con Menéndez, "el camino está finalmente libre para que el Tribunal Supremo de Justicia confirme la legalidad" de los programas de regularización de inmigrantes y de sus familiares.

Con la confirmación del fallo de primera instancia por el tribunal de apelaciones, la administración estadounidense tiene ahora al Supremo como próximo paso, pero con esa alternativa difícilmente será adoptada una decisión antes de que Obama deje la Casa Blanca a su sucesor el 20 de enero de 2017.

A inicios de octubre, al hablar en Washington ante el Caucus Hispano estadounidense, Obama había admitido que las medidas de alivio migratorio se estaban demorando mucho más de lo esperado, pero adelantó que su administración no cesaría en el empeño. Según el presidente, el paquete de medidas anunciado el año pasado ayudaría "a millones de madres y padres a permanecer en Estados Unidos con sus familias. Y aunque nos está tomando más de lo que esperábamos, sé que estamos del lado correcto de la ley". En ese contexto, Obama prometió que dedicará "cada día" que le resta en la Casa Blanca" a insistir en la necesidad de llevar adelante la reforma migratoria y "para restaurar este sueño".

AFP