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La asesora presidencial estadoundiense Kellyanne Conway, durante una rueda de prensa el 23 de enero de 2017 en la Casa Blanca, en Washington

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Una alta consejera de la Casa Blanca admitió este lunes no tener "ninguna prueba" de que el presidente de EEUU, Donald Trump, haya sido objeto de escuchas telefónicas por parte de su antecesor, Barack Obama, como denunció el mandatario en la red social Twitter.

"Yo no tengo ninguna prueba, pero para eso hay una investigación en el Congreso", dijo la controvertida asesora presidencial Kellyanne Conway a la cadena de televisión ABC.

El domingo, la propia Conway se había visto envuelta en una espectacular polémica al afirmar durante una entrevista con el diario USA Today que había "muchas formas de vigilar", y hasta mencionó la posibilidad de utilizar un microondas para el espionaje.

Este lunes, en declaraciones a la CNN, Conway dio un claro paso atrás, alegando que se refería a técnicas generales de espionaje y no a este caso en particular, aunque reiteró su admisión sobre la falta de pruebas al respecto.

"Yo no creo que haya habido personas que utilizaron microondas para espiar la campaña de Trump. Pero no es mi trabajo recabar pruebas. Para eso están las investigaciones", dijo.

Visiblemente irritado por la presión de la prensa sobre Conway por sus declaraciones, Trump recurrió a su canal favorito, Twitter, para respaldarles. "Es increíble cuán grosera puede ser la prensa con mis representantes, que trabajan tan duro. Sean más gentiles", escribió el mandatario.

Desde que Trump denunció el 4 de marzo presuntas escuchas telefónicas en sus oficinas de la Torre Trump, en Nueva York, durante la campaña electoral, la Casa Blanca se encuentra bajo fuerte presión para que presente pruebas.

Durante el fin de semana, el senador y excandidato presidencial John McCain, un verdadero peso pesado del Partido Republicano, dijo en una entrevista que Trump debería presentar pruebas que apoyen sus denuncias o retractarse públicamente.

El propio portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, ya buscó bajar el volumen de la polémica sobre el supuesto espionaje a la campaña de Trump, y el jefe del sistema de inteligencia estadounidense durante el Gobierno de Obama, James Clapper, negó que tal operación haya sido realizada por las agencias bajo su mando.

Al ser consultado el fin de semana sobre si tenía razones para creer en la posibilidad de una intervención de los teléfonos del equipo de campaña de Trump, el influyente presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, respondió un simple "no".

AFP