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Varias personas depositan flores en memoria de las víctimas del avión siniestrado en el Sinaí egipcio el 4 de noviembre de 2015 en la ciudad rusa de San Petesburgo

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Londres y Washington estimaron el miércoles probable que una bomba causó la tragedia del avión ruso que se estrelló con 224 personas a bordo en el Sinaí egipcio, donde un grupo yihadista insistió en reconocer la autoría del drama.

Cuatro días después de que el Airbus A321 de la compañía rusa Metrojet se estrellara poco después de despegar de la localidad turística egipcia de Sharm el Sheij (este), las causas de esta catástrofe en la que perdieron la vida todos los pasajeros y tripulación todavía se desconocen oficialmente.

En El Cairo, los investigadores esperan que el examen de las cajas negras de la aeronave permitan descartar alguna de las dos hipótesis planteadas: fallo técnico o atentado.

Tanto Washington como Londres privilegiaron abiertamente la segunda teoría.

Un alto responsable estadounidense, bajo cubierta del anonimato, dijo a la AFP que la hipótesis de una bomba parecía "altamente probable". Las cadenas norteamericanas CNN y NBC citan a responsables de inteligencia, que apuntan en la misma dirección.

Tras una reunión de emergencia del gobierno británico el miércoles por la noche, el ministro de Relaciones Exteriores, Philip Hamond, habló de que "existe una gran posibilidad" de que "un artefacto explosivo ubicado en el avión" provocara la catástrofe.

"Pero a medida que va apareciendo nueva información, empezamos a inquietarnos porque el avión pudo haber sido derribado por un artefacto explosivo", había estimado poco antes un portavoz del primer ministro británico David Cameron, precisando no poder todavía "decir categóricamente porqué se estrelló el avión ruso".

Mientras tanto, Londres anunció la suspensión total de los vuelos hacia la localidad turística egipcia de Sharm el Sheij, de donde partió el vuelo siniestrado, añadió el portavoz la víspera de una reunión entre Cameron y el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, en la capital británica.

La medida pretende dar tiempo a expertos de aviación y seguridad para que viajen a Egipto para supervisar el regreso de los vuelos británicos.

Tras la decisión de Londres, la autoridad de aviación de Irlanda anunció haber solicitado a sus compañías que "suspendan sus vuelos de ida y vuelta" entre su país y este destino, y no sobrevolar el Sinaí hasta "nueva orden".

- Una caja negra dañada -

El aeropuerto de Sharm el Sheij acoge cada día a miles de turistas que buscan pasar sus vacaciones a orillas del mar Rojo. Aunque se encuentra en el Sinaí, está lejos del sector donde actúa el brazo egipcio del EI.

Esta organización, denominada "Provincia del Sinaí", reafirmó el miércoles en Twitter que había causado la caída del avión comercial en el desierto egipcio el pasado sábado, en represalia por el "arresto de mujeres beduinas por las fuerzas apóstatas" en la región.

El grupo yihadista reivindicó también un atentado suicida cometido el miércoles con coche bomba en Al Arich, en el Sinaí, en el que murieron tres policías.

El presidente egipcio había dicho que se necesita tiempo para determinar las causas del accidente y, al mismo tiempo, descartó la hipótesis de una autoría del EI, al considerarla "especulaciones sin fundamento".

El Airbus A321 se estrelló el sábado en el Sinaí 23 minutos después de haber despegado. Los 217 pasajeros, en su mayoría rusos, y siete tripulantes murieron en el accidente, la peor catástrofe aérea de Rusia.

En El Cairo, los investigadores lograron extraer los datos sobre los parámetros de vuelo de una de las cajas negras, que ahora "deben ser analizados", si bien el otro dispositivo encargado de registrar las conversaciones en la cabina resultó "parcialmente dañado y se necesitará mucho trabajo para extraer los datos", según el ministro de Aviación Civil, Mohamed Hosan Kamal.

Para la aerolínea Metrojet, sólo un factor "exterior" puede explicar lo sucedido, ya que el avión se encontraba en un "excelente estado".

Tras descartar que un misil del EI alcanzara el avión cuando se encontraba a casi 10.000 metros de altitud, las hipótesis se centran en un fallo técnico que provocara una explosión y la consiguiente desintegración del aparato, o en una bomba en el interior del avión.

Según los expertos, incluso un artefacto explosivo de pequeñas dimensiones podría abrir una brecha en la carlinga de la aeronave y desintegrar el avión, a causa de la presurización a una gran altitud.

AFP