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Un autobús con unos delegados surcoreanos a crago de las negociaciones con Corea del Norte pasa un control militar en la fronteriza ciudad de Panmunjom el 17 de enero de 2018

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Una delegación surcoreana pasó este martes a Corea del Norte por primera vez en casi dos años para inspeccionar lugares donde tendrán lugar acontecimientos relacionados con los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebrarán en febrero en el Sur.

Los Juegos de Pyeongchang, que se disputarán entre el 9 y el 25 de febrero, permitieron un espectacular acercamiento entre ambos países tras dos años de tensiones provocadas por la aceleración de los programas balístico y nuclear norcoreanos.

Seúl y Pyongyang decidieron recientemente que el Norte participará en estos Juegos, que ambos países desfilarán juntos tras una bandera de la Corea unificada y que tendrán un equipo femenino común en hockey sobre hielo.

Corea del Sur enviará a esquiadores a la estación de Masikryong, en el Norte, para que se entrenen junto con los deportistas norcoreanos y participará en un acto cultural en el país vecino, en la región del monte Kumgang.

Desde que el dirigente norcoreano, Kim Jong-Un, anunció el 1 de enero la posible participación de su país en los Juegos, la península ha sido escenario de una intensa actividad diplomática.

Doce responsables surcoreanos entraron en el Norte este martes para una vista que debería durar dos días, según la agencia surcoreana Yonhap.

Seúl lleva tiempo presentando los Juegos de Pyeongchang como los "Juegos de la Paz", capaces de aliviar las tensiones intercoreanas.

Pero los esfuerzos diplomáticos del presidente surcoreano, Moon Jae-In, partidario de un diálogo con el Norte, no suscitan unanimidad en el Sur, donde muchos temen que los Juegos de Pyeongchang se hayan convertido en los Juegos de Pyongyang.

Los detractores del presidente de centroizquierda consideran que este ha ido demasiado lejos en las concesiones para agradar al imprevisible vecino y lo acusan de haber sacrificado el sueño olímpico de los deportistas surcoreanos por motivos políticos.

El lunes un grupo de personas quemó una bandera norcoreana y un retrato de Kim durante una manifestación en Seúl.

Un acto que un miembro del Frente Democrático para la Reunificación de Corea, un movimiento norcoreano, calificó de ataque contra "la dignidad del líder supremo" cometido por "traidores" y "psicópatas".

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AFP