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La francesa Béatrice Huret llega el 27 de junio de 2017 al tribunal correccional de Boulogne-sur-Mer (norte), donde será juzgada por presunto tráfico de migrantes

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La historia es digna de una película de Hollywood. Béatrice Huret, exsimpatizante de extrema derecha, es juzgada a partir de este martes en Francia por haber ayudado a pasar ilegalmente a Inglaterra a un migrante iraní del que se enamoró en la 'Jungla de Calais'.

"Espero este juicio para que se comprenda lo que hice y por qué lo hice. Lo asumo perfectamente", afirma Huret, de 44 años, ataviada con un vestido oscuro, con tacones altos, a su llegada al tribunal correccional de Boulogne-sur-Mer (norte).

"El objetivo de mi vida es él (Mojtar). Estoy dispuesta a darle mi vida. Lo único que me preocupa es que no podré ver a Mojtar si estoy en la cárcel", añade.

Está acusada de "pasar extranjeros al Reino Unido (...) en banda organizada" y puede ser condenada a hasta diez años de prisión, entre otras cosas por haber facilitado el paso de Mojtar en barco hacia la "tierra prometida" inglesa en junio de 2016.

Una vez iniciada la audiencia, la mujer declaró ante el tribunal: "Volvería a hacerlo, por Mojtar. Nunca pensé que fuera algo tan condenable".

Viuda de un policía de fronteras y educadora para adultos, Béatrice Huret llevaba una vida rutinaria. Ésta cambia por primera vez cuando descubre "por casualidad" la 'Jungla de Calais', al llevar en 'autostop' a un joven sudanés al que deja en la entrada del campo. "Fue toda una conmoción", explica la mujer a la AFP.

La 'Jungla', campamento donde de 6.000 a 8.000 migrantes vivían en condiciones insalubres con la esperanza de poder pasar a Inglaterra, fue desmantelada en noviembre de 2016 por las autoridades francesas.

Entonces, Huret decide convertirse en voluntaria. Meses después se cruza con la mirada de Mojtar por primera vez. Él forma parte de los migrantes iraníes que se cosieron la boca para protestar contra el desmantelamiento de parte del campamento. Fue un "flechazo", asegura.

Tras haber perdido su rastro, Huret acepta meses más tarde, a través de un conocido de la 'Jungla', acoger en su domicilio a Mojtar y a otro iraní en su domicilio, donde la mujer vive con su madre de 76 años y su hijo Florian, de 19.

- "Lo hice por amor" -

Entonces empieza su relación: "Mojtar me devolvió el sabor del amor olvidado", escribe esta antigua electora del partido de extrema derecha Frente Nacional (FN), por el que votaba "sin plantearse demasiadas preguntas".

Mojtar, que deseaba a toda costa llegar a Inglaterra, hace un primer intento escondido en un camión. Fracaso. Surge luego la idea de comprar un barco para la peligrosa travesía del estrecho, un práctica inhabitual.

Béatrice Huret compra un barco por internet y organiza la travesía de Mojtar y otros dos iraníes el 11 de junio de 2016.

Su nueva pareja, de 37 años, exprofesor de persa en Irán, vive ahora en Sheffield, en el norte de Inglaterra, donde obtuvo un permiso de trabajo. Recibe regularmente la visita de Huret.

Pero la mujer había sido detenida en su lugar de trabajo a mediados de agosto, acusada de ayudar a pasar ilegalmente a migrantes. Ella replica en un libro ("Calais, mon amour", editorial Kero): "Llevé el barco a una playa. Punto. Lo hice por amor. No he ganado nada con ello".

Pero, según la acusación, ella y otros dos acusados forman parte de una estructura organizada de tráfico de migrantes, lo que ocasiona jugosos beneficios para algunos de ellos.

"Mi cliente hizo todo eso por razones humanitarias. No veo cómo se la puede acusar del cargo de banda organizada", alega a la AFP la abogada Marie Hélène Calonne, que pedirá la absolución.

AFP