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Un niño observa la crecida de las aguas de un riachuelo en Manila el 19 de diciembre de 2015

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Filipinas registró este sábado fuertes lluvias que podrían agravar las inundaciones provocadas por el tifón Melor, que dejó al menos 35 muertos, según un nuevo balance, y obligó al Estado a declarar la situación de "catástrofe nacional".

Una depresión tropical, degradada a depresión, dejó fuertes trombas de agua en el archipiélago de Bisayas y en la isla meridional de Mindanao, según la estación meteorológica gubernamental.

"Casi todo el archipiélago filipino recibe fuertes lluvias, son posibles más inundaciones", indicó a la AFP el meteorólogo estatal Robert Badrina. "Esperamos un pico de lluvias hoy. El tiempo debería comenzar a mejorar mañana", añadió.

El presidente filipino, Benigno Aquino, declaró el viernes el estado de "catástrofe nacional" para "acelerar los esfuerzos de socorro, ayuda, restablecimiento" del país, según su portavoz, Herminio Coloma.

La oficina meteorológica previó casi 30 milímetros de lluvia por hora en las islas centrales de Cebú, Negros y Bohol y se advirtió a los habitantes de estar listos ante una eventual evacuación.

Las inundaciones provocadas por el tifón Melor afectaron a decenas de miles de filipinos y dejaron al menos 35 muertos.

En Filipinas son muy frecuentes las tormentas y hay una media de veinte tifones al año. El archipiélago, de 1.700 islas, es a menudo la primera masa terrestre importante que encuentran en su camino los tifones que se forman en el océano Pacífico.

En octubre pasado, Koppu, el último tifón que azotó el archipiélago, dejó un balance de 54 muertos.

AFP