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Un miembro de la audiencia levanta una pancarta mientras el senador demócrata Bernie Sanders defiende un proyecto para universalizar la cobertura de salud pública en Estados Unidos, el 13 de septiembre de 2017 en Washington

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Universalizar la cobertura de salud pública en Estados Unidos, una propuesta que presentó el miércoles el senador progresista Bernie Sanders, cobra fuerza en el partido Demócrata, en especial entre los posibles futuros candidatos a la Casa Blanca.

"Hoy lanzamos la larga y ardua lucha para acabar con una vergüenza internacional, el hecho de que Estados Unidos sea el único gran país que no garantiza a sus ciudadanos el acceso a atención de salud", dijo Sanders, rodeado de legisladores, médicos y activistas en una sala del Senado.

Antiguo rival de Hillary Clinton en las primarias presidenciales demócratas de 2016, Sanders hizo de este tema la bandera de su promesa de "revolución". Clinton, sin embargo, lo consideró poco realista y prefirió promover una reforma gradual del sistema actual, que combina responsabilidades privadas y públicas.

Un año después, cuando el presidente republicano Donald Trump busca revocar el Obamacare, la emblemática reforma del sistema de salud de su predecesor Barack Obama, el planteo de Sanders seduce a la nueva guardia demócrata: Kamala Harris, Cory Booker, Kirsten Gillibrand, y también a la veterana Elizabeth Warren, todos potenciales contendientes de Trump en 2020.

"Si millones de personas se expresan y se involucran, no tengo ninguna duda de que este país aprobará un sistema de cobertura pública universal antes de lo que se cree, y la salud finalmente se convertirá en un derecho en Estados Unidos", dijo Sanders, un "socialista" independiente vinculado a los demócratas.

No menos de 17 de los 48 senadores de la bancada demócrata apoyan la iniciativa, considerada tan radical durante los debates por el Obamacare en 2009 que fue rápidamente marginada por la entonces mayoría demócrata. Pero en un Congreso controlado por los republicanos no es factible que el texto sea aprobado, o incluso debatido.

- ¿Cuándo cuesta? -

La propuesta de Sanders no será creíble hasta que se calcule su costo, afirmó Clinton estos días, en plena promoción del libro que lanzó para explicar por qué Trump le ganó el año pasado.

En Estados Unidos la gente cuenta con un seguro médico privado, a menudo pagado por sus empleadores, o por el Estado federal para los de menores recursos (programa Medicaid), o para los mayores de 65 años (Medicare).

Es precisamente Medicare, una institución sagrada en Estados Unidos, la que Sanders propone extender a toda la población.

El senador de Vermont publicó varias opciones para financiar su "Medicare para todos": a través de las empresas, de los hogares, o solamente de los hogares de mayores recursos.

Para los republicanos, cualquiera sea la alternativa, el resultado es el mismo: "Excesivamente caro para todos", según el senador John Barrasso.

Consultado sobre el plan de Sanders y el apoyo demócrata, el representante republicano Tom Cole fue contundente.

"Están cometiendo el error más grave en sus vidas", dijo. "Pero creo que su partido se está moviendo en esa dirección".

- Contra el Obamacare -

Sin embargo, líderes demócratas tienen otras prioridades antes que apoyar a Sanders.

Por un lado, ven con preocupación cómo el Obamacare es saboteado por el gobierno de Trump, que disminuyó significativamente las campañas de promoción y algunos subsidios.

La controvertida Ley de Atención Sanitaria Asequible (Affordable Care Act, ACA) logró reducir a un mínimo histórico el número de personas que viven sin cobertura médica en Estados Unidos (10% entre personas con menos de 65 años).

La mayoría republicana trató este año de revocar el Obamacare, pero fracasó por divisiones internas en el partido, desatando la ira de Trump.

El miércoles, un grupo de senadores republicanos lanzó un último intento de mantener esta promesa de campaña antes de la fecha límite de finales de septiembre, cuando termina el año fiscal.

"No estoy dispuesto a rendirme", dijo el senador Lindsey Graham.

Pero además de defender el Obamacare, los líderes demócratas tienen otra razón de peso para distanciarse de Sanders: quieren ser mayoría en la Cámara en las elecciones legislativas de noviembre de 2018.

Esto implica reconquistar las circunscripciones que votaron mayoritariamente a favor de Trump el año pasado, donde prefieren ser percibidos como demócratas moderados más que como soldados de "Bernie".

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AFP