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Técnicos del Ministerio de Agricultura de Brasil realizan una visita de inspección a la planta de procesamiento de pollo JBS-Friboi, en Lapa, Estado de Paraná, Brasil, el 21 de marzo de 2017.

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El gobierno uruguayo dio este martes un "mensaje de tranquilidad" con el que buscó defender el principal producto de exportación del país, la carne bovina, en medio del escándalo de la carne adulterada en su vecino Brasil.

"Uruguay es un país que tiene habilitados 140 mercados en el mundo" y el "mensaje (es) de tranquilidad", dijo en rueda de prensa el ministro de Agricultura, Tabaré Aguerre.

El país tiene un "robusto sistema sanitario y de control de inocuidad", añadió, y recordó que Uruguay posee un mecanismo de "trazabilidad" o seguimiento de la producción de carne desde el nacimiento del animal hasta su faena por el que sus carnes son reconocidas.

"Podemos responder frente a cualquier problema que pudiera ocurrir", dijo Aguerre quien descartó por el momento la suspensión genérica de ingreso de algunos alimentos desde Brasil como han decidido otros países.

Consultado sobre si la salida de Brasil de algunos mercados podría favorecer a Uruguay, Aguerre consideró que "es difícil evaluarlo".

"Uruguay tiene una posición de prestigio en el mercado internacional" y "temporalmente desaparece un competidor", pero eso "no necesariamente (quiere decir que) aumente el consumo. Puede ser o no", remarcó.

Además, si hay medidas "contra el bloque Mercosur (compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, todos países productores de carne) indirectamente nos puede afectar", remarcó.

En 2016 la carne bovina fue el principal producto de exportación de Uruguay con ventas por 1.443 millones de dólares, según el Instituto Uruguay XXI (público-privado).

Uruguay exportó 420.000 toneladas, 11% más que un año antes y sus principales mercados fueron China y Estados Unidos, que compraron casi la mitad de lo que el país vendió de carne bovina en 2015.

La Policía Federal brasileña reveló un esquema en el que inspectores sanitarios recibían sobornos por parte de empresarios para autorizar la comercialización de carnes no aptas para consumo humano. Hubo más de 30 arrestos y tres plantas fueron clausuradas.

La investigación sobre la industria cárnica afirma que parte de los sobornos pagados también iban para partidos políticos, entre cuyos beneficiarios estaban el PMDB del presidente Michel Temer y su aliado PP.

AFP