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El presidente francés François Hollande en un discurso en la OCDE en París el 3 de junio de 2015

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La ayuda financiera global a los países en desarrollo que luchan contra el cambio climático alcanzó 62.000 millones de dólares en 2014, más de la mitad de la meta de 100.000 millones fijada para 2020, anunció este miércoles un informe de la OCDE.

En alza con relación a los 53.000 millones de dólares transferidos de países ricos a pobres en 2013, el monto representa "un avance significativo hacia la meta de los 100.000 millones de dólares", indica el documento de 60 páginas de la intergubernamental Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

Las nuevas cifras constituyen una base concreta de trabajo para los ministros de Finanzas y presidentes de Banco Central reunidos a partir de este jueves en Lima, donde la cuestión del cambio climático ocupa un lugar central en la agenda.

Las transferencias de dinero desde los países ricos --sumando públicas y privadas-- son un elemento determinante en las negociaciones entre 195 Estados de cara a un acuerdo global contra el cambio climático con la meta de alcanzarlo en la conferencia internacional de París (COP21) en diciembre próximo.

- Preliminar pero creíble -

"Estamos presentando una cifra que consideramos es creíble", dijo Simon Buckle, que supervisó la redacción del informe, el primer intento de tomar en cuenta todas las cifras disponibles.

"Es parcial, es preliminar, pero pensamos que es creíble. Es un importante paso adelante", dijo Buckle a los periodistas en una conferencia telefónica.

Solicitado por los gobiernos, el análisis constituye una necesaria y esperada herramienta de trabajo para seguir el rastro del dinero transferido desde los países, los bancos de desarrollo y las fuentes privadas para la lucha contra el temido recalentamiento del planeta, indican los autores.

Hasta ahora, la falta de claridad sobre la naturaleza pública o privada del dinero, bajo la forma de ayuda o préstamos, o destinada especialmente a la reducción de gases con efecto invernadero, había bloqueado avances en las negociaciones globales sobre el clima.

A los países en desarrollo les preocupaba en especial que se contabilice varias veces el mismo dinero o la inclusión de proyectos no relacionados con el clima en la suma total.

"El informe provee transparencia en el desglose de los principales elementos de las finanzas de la lucha contra el cambio climático", indicaron los autores.

- Insuficiente para el Sur -

Varias ONGs y países en desarrollo, que hicieron de la cuestión financiera una condición determinante, reaccionaron con cautela tras conocer el informe, al igual que los analistas.

Indicaron que el documento es alentador pero que será considerado insuficiente por los países que buscan garantías en el futuro.

La promesa de alcanzar 100.000 millones de dólares por año a partir de 2020 fue una de las pocas decisiones concretas que emergieron de las fracasadas negociaciones de 2009 en Copenhague.

La otra fue el establecimiento de la meta de limitar el calentamiento del planeta a 2ºC por encima del nivel de la era preindustrial, es decir de mediados del siglo XIX.

El análisis de la OCDE no incluye proyecciones para 2020.

"La señal positiva es que los flujos financieros están en alza", comentó Athena Ronquillo-Ballesteros del World Resources Institute en Washington.

Más del 70% del total trasferido en 2014 provino del sector público: 20.400 de fuentes multilaterales como los bancos de desarrollo y 23.100 de fuentes bilaterales, principalmente préstamos de un gobierno a otro.

"Nos sorprendió gratamente constatar que el rubro principal corresponde a fondos públicos", dijo Jens Mattais Clausen, analista de Greenpeace especializado en las finanzas sobre el clima.

Por otra parte, el informe ofrece la primera estimación acerca de cómo se reparte el dinero entre mitigación --es decir las medidas para reducir las emisiones de gases con efecto invernadero-- y la adaptación, es decir las adoptadas para lidiar con los estragos padecidos por los países a causa de fenómenos extremos como sequías, tormentas excepcionales, etc, que según los expertos seguirán aumentando a causa del calentamiento global.

Más de tres cuartos del dinero se destinó a mitigación, algo que probablemente disgustará a los países en desarrollo, más demandantes de fondos para hacer frente a esos fenómenos.

"Estamos muy lejos de los que los países en desarrollo están esperando", dijo Clausen.

AFP