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Un helicóptero militar en la base militar rusa de Hmeimim, en la provincia siria de Lataquia, el 16 de febrero de 2016

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Varios países miembros del Consejo de seguridad de la ONU rechazaron este viernes un proyecto de resolución ruso que exigía poner fin a las operaciones militares de Turquía en Siria, según diplomáticos.

En paralelo, responsables rusos y estadounidenses estaban reunidos en Ginebra para discutir sobre un improbable cese al fuego en Siria, que debería de haber comenzado esta semana pero que los beligerantes han ignorado.

Cuando el conflicto sirio está a punto de entrar en su sexto año, las esperanzas de paz se disipan cada vez más, como admitió el emisario de la ONU, Staffan de Mistura.

El Consejo de Seguridad de la ONU sostuvo una sesión de emergencia este viernes a petición de Rusia, convocada para responder a la propuesta de Turquía de lanzar una operación militar terrestre en Siria.

Ppero Estados Unidos, Reino Unido, Francia, y al menos dos países más de los 15 miembros (Nueva Zelanda y España) rechazaron de inmediato un proyecto de resolución presentado por Moscú, que pedía a Ankara poner fin a los ataques contra las milicias kurdas en el norte de Turquía y abandonar sus proyectos de ofensiva terrestre en Siria.

En este contexto, el proyecto ruso no tiene prácticamente posibilidades de ser aprobado, según dijo el embajador francés ante la ONU, François Delattre, quien al ser preguntado sobre esa posibilidad respondió: "en resumidas cuentas, no".

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llamó luego a Turquía y a las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) - principal milicia kurda siria- a "dar prueba de moderación recíproca" durante una conversación telefónica con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, ambos contrarios al Gobierno del presidente sirio Bashar al Asad.

Ante la negativa de varios miembros del Consejo de apoyar su proyecto, el embajador ruso Vladimir Safrankov dijo que Rusia estaba "lista para negociar" y pidió a sus socios que le propongan enmiendas.

Delattre acusó a Moscú de ser el responsable de una "peligrosa escalada" al apoyar al régimen sirio en su ofensiva en la provincia siria de Alepo (norte), mientras que su homóloga estadounidense, Samantha Power, lo acusó de "buscar desviar" la atención.

El presidente francés, François Hollande, estimó por su parte que hay "riesgo de guerra" entre Turquía y Rusia.

- Derecho a defenderse -

El embajador turco Yasar Halit Cevik dijo que Turquía "solo entraría a Siria con tropas terrestres en el marco de una acción colectiva" de la coalición internacional y tras una resolución del Consejo, aunque igualmente defendió su "derecho a defenderse".

Turquía amplió sus bombardeos sobre varios sectores de Alepo controlados por los kurdos sirios, a los que acusa de haber cometido el sangriento atentado del miércoles, que dejó 28 muertos en Ankara.

"Se trata de los más violentos bombardeos" desde el inicio, el 13 de febrero, de la campaña militar turca contra los kurdos en esta región, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Erdogan reafirmó este viernes a la prensa que no tenía "ninguna duda" sobre la responsabilidad en este atentado de la principal formación kurda en Siria, el Partido de la Unión Democrática (PYD) y las Unidades de la Protección del Pueblo (YPG), dos grupos calificados de "terroristas" por Ankara.

Sin embargo, el ataque fue reivindicado por un grupo cercano a los rebeldes del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), los Halcones de la Libertad del Kurdistán (TAK).

YPG y PYD, que controlan las tres cuartas partes de la frontera sirio-turca tienen el apoyo de Estados Unidos porque son considerados los más eficaces en la lucha contra los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI), que dominan vastos territorios en Siria.

De hecho, este viernes, las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) pasaron a dominar totalmente la ciudad de Al Shadadi, un feudo del EI en el noreste de Siria, informó OSDH.

- Consultas en Ginebra -

Todo esto ocurre cuando el ruido de las armas debió teóricamente cesar este viernes, tras el llamado lanzado el 12 de febrero por el Grupo internacional de apoyo a Siria (ISSG) que agrupa a 17 países, entre ellos Rusia y Estados Unidos. El ISSG había decidido un "cese de hostilidades" para este 19 de febrero.

Diplomáticos y responsables militares rusos estaban reunidos en Ginebra para intentar poner fin a las hostilidades.

Estas "consultas intensas" buscan alcanzar un "cese al fuego" y "luchar contra nuestro enemigo común, los terroristas del Frente al Nosra, rama siria de Al Qaida, y el EI, dijo el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Mijail Bogdanov.

Por su parte, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, advirtió que "aún queda mucho por hacer" para un alto al fuego en Siria.

Además, las negociaciones entre el régimen sirio y la oposición, suspendidas el 3 de febrero, están en punto muerto

"No puedo de forma realista convocar nuevas negociaciones en Ginebra para el 25 de febrero, pero lo haremos pronto" admitió de Mistura al diario sueco Svenska Dagbladet.

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AFP