Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un soldado senegalés de MINUSCA, la Misión de la ONU en la República Centroafricana, respondiendo a disparos contra una escuela donde los ciudadanos votaban en el referéndum constitucional, el 13 de diciembre de 2015 en Bangui

(afp_tickers)

Los centroafricanos votaban este domingo en un referéndum constitucional pese a incidentes en varias regiones del país y en Bangui, la capital, donde los enfrentamientos dejaron dos muertos y varios heridos en el barrio musulmán.

La República Centroafricana, uno de los países más pobres del mundo, está sumida en el caos desde que la exrebelión Seleka derrocó al presidente François Bozizé en marzo de 2013 y fuera luego expulsada del poder por una intervención internacional a principios de 2014.

Cerca de dos millones de electores están llamados a las urnas para aprobar una nueva Carta Magna que debe instaurar la sexta república desde la independencia en 1960 de esta excolonia francesa.

Los choques entre los partidarios y los opositores del referéndum en el PK5, el enclave musulmán de Bangui, comenzaron al amanecer antes de intensificarse a mediodía, con el uso de armas pesadas cerca de un colegio electoral en una escuela.

Al menos dos personas murieron y sus cadáveres fueron trasladados a la mezquita Alí Babolo del barrio, comprobó un periodista de la AFP. Otras 20 resultaron heridas, según fuentes hospitalarias.

Muchos electores esperaban en la escuela Baya Dombia para votar cuando comenzaron los disparos con ametralladoras y lanzacohetes. Los cascos azules senegaleses de la misión de la ONU en la República Centroafricana (Minusca), que transportaban el material electoral necesario, respondieron al ataque para proteger a los votantes.

La participación en el referéndum, al que le seguirán unas elecciones presidenciales y legislativas previstas para el 27 de diciembre, divide a los musulmanes de la exrebelión Seleka, donde algunas facciones como la del exnúmero dos Nurredin Adam rechazan esta participación.

Pero otros quieren votar. Así, varias decenas de ellos se manifestaron por la mañana delante de la sede de Minusca en Bangui con pancartas con el lema "Queremos votar", mientras algunos colegios electorales del PK5 permanecen cerrados a causa de los disparos o porque no recibieron material electoral.

Los manifestantes portaban ejemplares de la Constitución y escribieron grandes "SÍ" con tiza en la calzada de la avenida Boganda, cerca del PK5.

La participación en este proceso electoral impuesto por la comunidad internacional también divide a las milicias antibalaka (cristianas y animistas) de los opositores, que se encuentran entre los partidarios del expresidente François Bozizé, cuya candidatura a las presidenciales fue rechazada por el Tribunal Constitucional.

- Incidentes en las provincias -

En las provincias hubo varios incidentes, sobre todo en el norte y el este, según una fuente anónima de la Minusca.

En Ndele, Birao y Kaga Bandoro, feudos de la facción Seleka de Nurredin Adam, los habitantes casi no salieron a votar intimidados por los disparos y las amenazas.

También en Bassangoa, feudo antibalaka en el oeste, los tiroteos disuadieron a la gente de ir a votar.

Estas citas electorales, pospuestas varias veces en este país devastado por tres años de violencia intercomunitaria, deberían permitir la vuelta al orden constitucional bajo la presión de la comunidad internacional, que sigue financiando al país.

Si el texto es adoptado, la República Centroafricana conocerá su 13º régimen político desde la independencia. El país pasó ya por cinco repúblicas, un imperio (el de Jean-Bedel Bokassa) y seis transiciones.

Las principales innovaciones del texto son el límite de los mandatos presidenciales (dos), la lucha contra la corrupción que gangrena la administración desde hace décadas, la eliminación de los grupos armados del proceso político y la creación de una Corte Suprema de Justicia.

"El simple hecho de que estos comicios puedan mantenerse es muy positivo, por una vez el calendario fue respetado", consideró el sábado Mathieu Bile, jefe de la división electoral de la Minusca.

Organizar una votaciones así en República Centroafricana era un verdadero desafío. La autoridad del Estado ha desaparecido de regiones enteras y numerosos colegios electorales —5.600 en total— se encuentran en regiones aisladas, únicamente accesibles por carreteras en mal estado.

Miles de electores, que aún no pudieron recuperar su tarjeta electoral, votaron presentando simplemente su recibo de registro en las listas electorales, anunció la Autoridad Nacional de Elecciones (ANE).

A excepción del partido de François Bozizé y de algunos responsables antibalaka y Seleka, la mayoría de los partidos políticos centroafricanos pidieron votar a favor del texto.

AFP