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Dos palestinos en enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad israelíes (fuera de la imagen), en Beit El, a las afueras de Ramalá, el 7 de octubre de 2015

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Las vivas tensiones entre palestinos e israelíes alcanzaron este miércoles al propio centro de Israel, en tanto Cisjordania continuaba agitada por actos violentos en los que tres palestinos resultaron heridos, aparentemente por soldados israelíes infiltrados entre manifestantes.

Este brote de violencia genera en los últimos días comparaciones con las intifadas de 1987 y 2000, y el temor de que augure una tercera revuelta de este tipo. Imágenes fuera de lo común fueron filmadas en la Cisjordania ocupada y en la represa de Bet El, escenario de enfrentamientos cotidianos.

Cuatro hombres, aparentemente "mustarabines" (infiltrados vestidos como árabes), miembros de unidades especiales, abrieron fuego contra los lanzadores de piedras, entre los que se habían mezclado cubriendo sus rostros con el tradicional pañuelo árabe (kefie), según fotos y videos registrados por la AFP.

Cuando los palestinos se dieron cuenta del engaño les tiraron piedras, a lo que reaccionaron disparando con sus pistolas, hiriendo a tres, uno de los cuales está en grave estado.

El ejército israelí, como otras fuerzas de seguridad, dispone de estas unidades, dijo a la AFP un portavoz, Arye Shalicar, sin confirmar si disponían de hombres en Bet El.

- Estado de alerta máximo -

Ante este recrudecimiento de la violencia, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se vio obligado a postergar una visita a Alemania, pese a los llamados de ambas partes a evitar una escalada, y llamó a los israelíes a mantenerse en "estado de alerta máxima".

Por primera vez desde el inicio de esta nueva oleada de violencia, un palestino de Hebrón de 17 años murió lejos de Cisjordania y Jerusalén, tras haber atacado y herido ligeramente a un soldado israelí en el centro de Israel.

Otro palestino, originario también de la ciudad cisjordana de Hebrón, provocó heridas leves a un judío ortodoxo el miércoles por la noche en un centro comercial de Petah Tikva, cerca de Tel Aviv, antes de ser reducido.

La Ciudad Vieja de Jerusalén y sus alrededores registraron el tercer ataque con cuchillo en cinco días, cuando una mujer palestina de 18 años causó heridas leves el miércoles a un judío en el casco antiguo de Jerusalén, antes de que la víctima le disparara hiriéndola de gravedad.

Cuatro israelíes y cinco palestinos murieron desde el jueves. Cientos de palestinos resultaron también heridos, mientras que se multiplican en Cisjordania y Jerusalén Este los enfrentamientos entre jóvenes lanzadores de piedras y las fuerzas de seguridad israelíes, que responden con munición real.

- Visita postergada -

El asesinato la semana pasada de una pareja de colonos en una carretera en la que circulaban con sus hijos, marcó el comienzo de la ola de violencia y provocó la indignación de gran parte de los 400.000 colonos judíos que coexisten muy difícilmente con los 2,8 millones de palestinos de Cisjordania.

El miércoles, un joven palestino fue gravemente herido por disparos de colonos israelíes en Cisjordania ocupada, indicaron a la AFP testigos y la Media Luna Roja.

En el mismo sector, un grupo de palestinos intentó sacar de su vehículo a una israelí, indicó un portavoz del ejército israelí, quien evocó un intento de secuestro. Los disparos al aire de otros colonos lograron salvar a la mujer.

En este tenso contexto en Israel y en los territorios palestinos ocupados, Netanyahu no tuvo otro remedio que postergar su viaje a Alemania, previsto para el jueves, "debido a la situación de la seguridad", indicó a la AFP un responsable.

En una medida para sosegar los ánimos, la policía israelí había anunciado el martes el levantamiento de las restricciones de acceso de los musulmanes a la Explanada de las Mezquitas, impuestas dos días antes tras la muerte de dos israelíes a manos de un palestino.

Y, según el diario Haaretz, el primer ministro israelí habría pedido a la policía que prohíba la entrada de sus ministros a este lugar sagrado para musulmanes y judíos con el objetivo de reducir la tensión con Jordania y evitar más enfrentamientos.

Al mismo tiempo, al menos dos viviendas pertenecientes a las familias de dos palestinos autores de ataques fueron destruidas el martes en Jerusalén Este, después que Netanyahu anunciara la aceleración de las demoliciones punitivas y mano dura frente a la ola de violencia.

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, instó en un comunicado al jefe de gobierno israelí y al presidente palestino, Mahmud Abas, a "animar a ambos campos a (...) evitar acciones que agraven las tensiones".

AFP