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Trabajadores resisten el desalojo de una planta de Pepsico el 13 de junio de 2017 en Buenos Aires

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Fuerzas de seguridad desalojaron este jueves con gases y balas de goma a trabajadores que resistían el cierre de una planta de la multinacional Pepsico en Argentina que despidió a 600 personas, con un saldo de una veintena de heridos y varios arrestos.

La justicia adujo "riesgo ambiental" y ordenó el desalojo de la fábrica, que concentrará su producción en Mar del Plata, 400 km al sur de Buenos Aires.

"Cuando hay una orden judicial hay que respetarla. Esa orden hablaba de desalojo", dijo el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, al confirmar "15 policías heridos" y tres manifestantes arrestados.

Dirigentes políticos asistieron al lugar para resguardar la seguridad de los trabajadores, en especial de una veintena que resistía dentro de las instalaciones, mientras el grueso reclamaba en la calle, según imágenes de televisión.

"Entramos a garantizar que no los reprimieran adentro, decidieron salir si entrábamos", explicó el exdiputado de izquierda Luis Zamora, quien añadió que "hay siete detenidos y un trabajador muy golpeado", mientras fuentes policiales sumaron otros 10 heridos, ninguno de gravedad.

Ferroviarios suspendieron tareas por unas horas en solidaridad y varios sindicatos harán una marcha de apoyo por la tarde.

Pepsico anunció en junio el cierre de su planta en Vicente López, en la periferia de la capital argentina, debido a "su compleja estructura de costos".

Según fuentes del ministerio de Trabajo el grueso de los trabajadores aceptó la indemnización, pero casi un centenar la rechazó.

"Si la aceptamos, cuando se acabe caemos en la miseria, no hay trabajo", dijo a la AFP días atrás Camilo Mones, delegado sindical.

Sobre una población económicamente activa de 12,4 millones de personas, 9,2% están desocupados y 9,9% subempleados, según estadísticas oficiales.

La superpoblada periferia de la capital argentina de 8 millones de habitantes, donde se emplaza Pepsico, registró 11,8% de desocupación en el primer trimestre.

En 2016 cerraron unas 6.000 pequeñas y medianas empresas, según la secretaría de gobierno de ese sector, en un contexto con una inflación de 11,8% en el primer semestre.

La economía cayó 2,3% en 2016 pero luego del fin de año mostró una recuperación y creció 0,3% en el primer trimestre de 2017.

Uno de cada tres argentinos es pobre y seis de cada 10 niños sufren carencias, según un informe de la Universidad Católica Argentina.

Plantas como la lechera Sancor, la cervecera Quilmes, la nuclear estatal Atucha, entre otras, anunciaron cierres y recortes de personal, una situación que se ha vuelto una constante desde que asumió el presidente Mauricio Macri, en diciembre de 2015.

Argentina no escapa a la realidad regional. La Cepal y la OIT pronosticaron que el desempleo en América latina y el Caribe aumentará en 2017 a 9,2% debido a que el escaso crecimiento económico no contrarrestará la debilidad del mercado laboral.

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AFP