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Un sirio rueda en bicicleta entre unos edificios destruidos por un ataque aéreo atribuido a las fuerzas gubernamentales en Duma, al este de Damasco, el 21 de octubre de 2015

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Rusia tomó la iniciativa en el conflicto de Siria al informar este miércoles haber recibido a su aliado Bashar al Asad en su primera salida del país desde 2011, y anunció para el viernes una reunión cuatripartita que incluirá a Estados Unidos.

Paralelamente a su compromiso militar con el régimen de Asad ante los rebeldes en Siria, Moscú afirmó que tras las operaciones militares habrá un "proceso político" en el país devastado por cuatro años de guerra.

Al día siguiente de la visita de Asad a Moscú (el martes), el presidente ruso Vladimir Putin se contactó con los principales dirigentes de la región, entre ellos el rey saudita Salmán y el presidente turco, ambos hostiles a que Asad siga en el poder.

La estadía de Asad, que fue anunciada una vez que regresara a Damasco, tuvo lugar en tanto la aviación rusa comenzó su cuarta semana de bombardeos aéreos, uno de los cuales alcanzó a un hospital de campaña en la provincia de Idleb (noroeste) provocando 13 muertos según una ONG.

"Trece personas murieron en ataques aéreos rusos el martes en una clínica de campaña" en la ciudad de Sarmin, en la provincia de Idleb, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Gran Bretaña.

Al Asad agradeció a Putin la intervención militar rusa en Siria. La entrevista subrayó la determinación de Rusia de apoyar a Siria y Al Asad, al que las imágenes difundidas por el Kremlin muestran sonriente y distendido.

"Me gustaría agradecer una vez más al pueblo ruso su apoyo a nuestro país y expresar la esperanza de que venceremos al terrorismo", dijo Al Asad, según la prensa rusa.

"De no haber sido por las acciones de Rusia, el terrorismo se habría propagado por la región, se habría apoderado de un territorio aún más grande", agrego.

Al Asad y Putin se entrevistaron cara a cara en el Kremlin y luego cenaron juntos en compañía de los principales ministros de la seguridad y la diplomacia rusas.

Estaban presentes los ministros rusos de Defensa, Serguei Choigu, y Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, y los jefes del Consejo de Seguridad ruso, Nikolaï Patrushev, y del contraespionaje (SVR), Mijail Fradkov.

Irán, aliado del régimen sirio, afirmó a través de su viceministro de Relaciones Exteriores, Hosein Amir Abdolahian, que "no trabaja para mantener a Al Asad en el poder para siempre", pero que el rol de éste "sería importante" en cualquier proceso político.

- Proceso político -

Ambos presidentes coincidieron en que después de las operaciones militares debe haber un "proceso político".

"Estamos dispuestos a hacer cuanto podamos no sólo en la lucha contra el terrorismo sino también en el proceso político", le dijo Putin a Al Asad.

"Obviamente, todos entienden que cualquier acción militar requiere los consiguientes pasos políticos", respondió Al Asad.

Una solución política del conflicto es posible "con la participación de todas las fuerzas políticas, étnicas y religiosas" del país, recordó el mandatario ruso.

"La última palabra sobre la solución del conflicto en Siria la debe tener el pueblo sirio", insistió Putin.

Turquía reaccionó con ironía a la visita de Al Asad a Moscú, pero al mismo tiempo reafirmó cierta evolución en su posición con respecto a una solución del conflicto.

"Si Al Asad pudiera quedarse por mucho tiempo en Moscú" eso "permitiría a su pueblo recuperar y comenzar un período de transición", dijo el primer ministro Ahmet Davutoglu.

Sin embargo, Davutoglu dijo que una transición política en Siria debe encontrar una "fórmula que garantice la partida" de Al Asad.

"No se trata de una de transición con Al Asad, pero es necesario un período que garantice su partida", agregó Davutoglu.

A su vez, el presidente francés François Hollande afirmó este miércoles que "no debe hacerse nada que conforte a Bashar al Asad", tras la visita de éste a Moscú. Respondiendo a una pregunta sobre esta visita sorpresiva, Hollande estimó que la intervención rusa en Siria sólo tiene sentido si lucha contra el grupo yihdista Estado Islámico (EI).

- Seguridad de Rusia -

Por otra parte, Putin destacó la importancia que tiene para la seguridad rusa la intervención en Siria.

"No podemos permitir que gente de la antigua Unión Soviética con experiencia militar y entrenada por los terroristas en Siria aparezca en el territorio de la Federación de Rusia", dijo Putin.

"Un mínimo de 4.000 personas de la antigua Unión Soviética luchan contra las tropas gubernamentales de Siria", agregó.

Tras la visita de Al Asad, una delegación parlamentaria rusa viajará el jueves a Siria.

En el terreno, el ejército sirio continuaba su ofensiva en las provincias centrales de Homs y Hama y en la norteña Alepo.

Esas ofensivas provocaron el éxodo de unas 100.000 personas en esas provincias, afirmó el (OSDH).

Estados Unidos, que bombardea al EI desde hace más de un año, y Rusia firmaron el martes un memorando para impedir incidentes entre aviones de ambos países en el cielo sirio, lo que va a facilitar el apoyo aéreo ruso a las fuerzas sirias.

El conflicto sirio, que se desencadenó en marzo de 2011, causó la muerte de más de 250.000 personas, cuatro millones de exiliados y siete millones de desplazados dentro del país.

AFP