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Un activista de Greenpeace coloca una 'c' y un '2' junto al logotipo de Volkswagen, para formar las siglas CO2, en referencia a las emisiones contaminantes de los motores trucados de la marca, en una protesta en Wolfsburgo el 9 de noviembre de 2015

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Volkswagen afirmó este miércoles que, contrariamente a lo que había anunciado, no hay pruebas de manipulación en las emisiones de CO2 de miles de sus vehículos, un alivio para el constructor que está haciendo frente al escándalo de los motores trucados.

"Tras haber llevado a cabo controles internos y medidas exhaustivas, quedó establecido que en casi todos los modelos las emisiones de CO2 corresponden a los valores indicados" en las características técnicas, dijo un comunicado del grupo.

"No ha sido confirmada la sospecha de que fueron cambiadas ilegalmente las cifras de consumo de combustible", añadió Volkswagen, que comercializa doce marcas.

Además anunció que por el momento no se ha confirmado el posible impacto negativo en sus cuentas de este caso, valorado inicialmente en 2.000 millones de euros.

Volkswagen, que ya estaba implicado en un escándalo mundial por haber manipulado once millones de coches para trucar los resultados de los tests de contaminación, anunció a principios de noviembre el resultado de una investigación interna según la cual había miles de vehículos cuyas emisiones de CO2 eran inferiores a lo indicado, algo que ahora desmiente.

El constructor dijo entonces que el caso podría afectar a 800.000 vehículos, incluyendo vehículos de gasolina, y que podría costarle hasta 2.000 millones de euros.

El fin de estas sospechas también aleja un posible delito de fraude fiscal, porque en Alemania los impuestos por la circulación de vehículos están relacionados desde 2009 con el nivel de emisiones de CO2.

Volkswagen indicó sin embargo que en los controles se detectaron "pequeñas desviaciones de las medidas [de CO2] en sólo nuevo modelos de la marca Volkswagen" que representan el 0,5% de la producción anual.

Estos modelos serán vueltos a examinar por un servicio técnico independiente para comprobar si existen pequeñas variaciones con respecto a la información de las fichas técnicas. Las vehículos de las marcas Audi, Skoda y Seat también serán revisados.

Tras el anuncio, las acciones de Volkswagen se dispararon en la bolsa de Fráncfort. "Es una buena noticia sobre la cuestión del CO2 y sobre su posible coste financiero", dijo Michael Punzet, un analista de DZ Bank, que advirtió sin embargo que las informaciones contradictorias "podrían afectar negativamente" la imagen del grupo.

Volkswagen sigue implicado en el escándalo de los motores trucados, denunciado por Estados Unidos en noviembre, y en el que el grupo admitió haber manipulado 11 millones de vehículos, principalmente en Europa, con un programa informático para obtener mejores resultados en los tests de contaminación.

Por el momento se desconoce el coste para el grupo cuando empiece a llamar a revisión a millones de vehículos a partir de enero y el de posibles compensaciones, juicios o multas.

Volkswagen ha reservado 6.500 millones de euros para hacer frente a estos gastos, una decisión que hizo caer sus resultados en el último trimestre por primera vez en quince años.

El nuevo director del grupo, Matthias Müller, y Hans-Dieter Pötsche, presidente del consejo de supervisión, darán el jueves una rueda de prensa en Wolfsburgo (norte), donde está la sede del grupo, para hablar de nuevo de los motores trucados.

AFP