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Un pescadero espera clientes en su puesto en el distrito de Wanchai, en Hong Kong, el 3 de noviembre de 2015

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China dejó claro este martes que ya no pretende crecer alrededor del 7%, al afirmar el presidente del país, Xi Jinping, que con un crecimiento dek 6,5% anual en los próximos cinco años bastará para cumplir con los objetivos fijados para 2020.

El ritmo de crecimiento anual de la segunda economía mundial "no debe ser inferior" a 6,5%, para lograr la duplicación del Producto Interior Bruto (PIB) chino y de la renta media per cápita entre 2010 y 2020, señaló el presidente, citado en estilo indirecto por la agencia estatal Xinhua.

Estos dos objetivos fueron confirmados el jueves pasado, tras la reunión plenaria de los máximos responsables del Partido Comunista Chino (PCC, único), en la que se fijó el 13er plan quinquenal con las líneas directrices político-económicas para el período 2016-2020.

Con un crecimiento del 6,5% anual en el próximo quinquenio, el presidente chino estima además que el país podrá sacar de la pobreza en 2020 a más de 70 millones de chinos de zonas rurales que padecían ésta a fines de 2014, según la agencia Xinhua.

Con su comentario, el presidente dejó claro que Pekín reduce su objetivo de crecimiento con respecto al "alrededor del 7%" fijado para este año.

Xi Jinping reconoce así algo que ya temían muchos economistas, después de que China creciera un 6,9% interanual en el tercer trimestre, su nivel mínimo desde la crisis financiera de 2009. En el conjunto del año se espera que el dato caiga a su nivel más bajo en un cuarto de siglo.

Muchos economistas estiman que las cifras oficiales están infladas artificialmente, e inciden en los malos datos de comercio exterior o en las últimas contracciones de la actividad manufacturera.

En respuesta, el Gobierno chino no deja de defender la "nueva normalidad" de un crecimiento económico ralentizado pero más sostenible, fruto de sus esfuerzos para reequilibrar la economía hacia el consumo interno, los servicios y las nuevas tecnologías, y no concentrarse tanto en las exportaciones o inversiones directas.

Al mismo tiempo, el gobierno de Pekín sigue preocupado por el empleo, para preservar la estabilidad social.

"En los cinco próximos años, el desarrollo de China no debe concentrarse sólo en el ritmo del crecimiento, sino también (...) y de forma más importante, en la calidad del crecimiento", insistió Xi Jinping.

Xu Shaoshi, presidente de la NDRC, la agencia de planificación china, abundó en ese sentido este martes. "Evidentemente, la rapidez del crecimiento no es el único criterio. En realidad nos preocupamos más del empleo, de los ingresos de los habitantes y de los precios", dijo en una conferencia de prensa.

- Los analistas, escépticos -

Atareadas en evitar un "aterrizaje forzoso" de la economía después de años de euforia económica, las autoridades multiplicaron en los últimos años las medidas de estímulo a la economía, facilitando la concesión de créditos a particulares y empresas (con seis recortes de tasas en un año) y con planes de inversión pública.

Pero tampoco es seguro que esto funcione.

"Puede pensarse que el gobierno se fijará un objetivo de crecimiento anual de entre 6,5% y 7%, pero es demasiado optimista", indicó a la AFP Hua Changchun, analista del banco Nomura.

Su compañía espera un crecimiento de 6% el año próximo, y destaca la fragilidad del sector inmobiliario, otrora uno de los motores del crecimiento.

Por su lado, Liu Ligang, del banco ANZ, anticipa un crecimiento de 6,4% en 2016 y de 6% en 2017, teniendo en cuenta "los obstáculos estructurales, como el colosal endeudamiento de los grupos y gobiernos locales".

Según varios expertos, si China quiere respetar a toda costa su objetivo de un crecimiento del 6,5%, podría tener que sacrificar una serie de reformas estructurales dolorosas pero necesarias para reequilibrar su modelo económico.

Las grandes líneas del 13er plan quinquenal, desveladas este martes, mantienen su tono reformista, e incluyen el objetivo de la libre convertibilidad del yuan para intensificar su uso a nivel internacional. Sin embargo, el plan no da detalles ni un calendario preciso.

AFP