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Auge del sector relojero en el 2005

La relojería suiza confirma su puesto de vanguardia en la economía.

(Keystone)

Un repunte en las exportaciones dirigidas a EEUU y Asia se tradujo para esta industria en una facturación histórica en 2005, condición que coadyuvó al superávit comercial de Suiza.

Y en negocios, las finanzas de Roche están en plena forma mientras Ciba registra pérdidas.

La presente semana económica evidenció los primeros resultados de una economía helvética que avanza a paso lento, pero constante.
El ejemplo más destacado: el sector relojero.

Este jueves (02.02), la Federación de la Industria Relojera Suiza anunció que sus ventas al extranjero crecieron por quinto año consecutivo, para alcanzar el 2005 la cifra récord de 12.300 millones de francos (11% más que en 2004, un año que ya era histórico).

Y contrario a lo que podría pensarse, los productos de lujo son tan bien recibidos por los consumidores extranjeros como aquellos que no lo son.

De acuerdo con las estadísticas de la Federación Relojera, Estados Unidos se mantiene como el mercado clave para los productos helvéticos, seguido de países como Japón o Hong Kong, que conjuntamente le reportaron ingresos superiores a los 6.500 millones de francos suizos.

En tanto, al interior de la Unión Europea (UE) se vendieron 4.100 millones de francos suizos, sobre todo en los mercados de Italia, Francia, Alemania y Reino Unido.

En tercer sitio, se ubica la clientela de países como China, Rusia, Australia, México, Turquía y Corea del Sur, cuya demanda de relojes ha crecido al menos 8% durante los últimos 12 meses.

Positiva balanza comercial

Los datos de la industria helvética del reloj están estrechamente relacionados con el balance general del comercio exterior.

También este jueves (02.02), la Administración Federal de Aduanas (AFD) confirmó que Suiza registró un superávit comercial de 8.296 millones de francos suizos el año pasado.

Este dato confirma que el año pasado los suizos le vendieron mucho más al mundo de lo que le compraron.

De hecho, la importación de productos por parte de los consumidores helvéticos aumentó sólo 2% el año pasado, y se concentró sobre todo en bienes como productos energéticos, ropa y electrónicos. Sin embargo, a diferencia de otros años, en 2005 aumentó la importación de bienes venidos de mercados como Rusia, Ucrania o Rumania, en lugar de importarle a los tradicionales vecinos europeos.

En cuanto a las exportaciones, Suiza le vende al mundo relojes, joya, bisutería, instrumentos de precisión, productos farmacéuticos y maquinaria, fundamentalmente.

Roche, en plena forma

En el ámbito de los negocios, las empresas también marcaron la agenda económica de la presente semana.

Aunque influidos por el fenómeno económico del antiviral Tamiflu, y espectaculares en términos absolutos, los resultados financieros de Roche en 2005 quedaron por debajo del año previo.

El miércoles pasado (01.02), la farmacéutica helvética anunció que sus utilidades netas sumaron 6.730 millones en el 2005, aproximadamente 5% menos que en 2004.

La facturación total de Roche sumó, sin embargo, la cifra récord de 35.511 millones de francos suizos, lo que supone un incremento del 20% respecto al mismo periodo del año anterior.

Por actividad, la farmacéutica aumentó sus ingresos 25% durante el 2005, lo que implica un crecimiento de casi 400% en la venta de fármacos a nivel mundial.

Sobre los resultados presentados a los mercados financieros, el presidente de Roche, Franz Humer, afirmó sentirse satisfecho y reconoció que el Tamiflu fue un factor determinante en estos resultados.

Cabe recordar que Roche posee la patente (hasta el 2016) del Tamiflu, único antiviral, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) capaz de combatir una virtual epidemia de gripe aviaria en los humanos.

Ciba retrocede

Y dentro del sector químico, Ciba reconoció el martes (31.01) que la reestructuración financiera que vive la dejó en números rojos en 2005, año en el que registró una pérdida neta de 256 millones de francos suizos, comparables con las ganancias por 306 millones de francos del 2004.

De hecho, el 2005 ha sido el año más duro que ha tenido Ciba en toda su historia, según Armin Meyer, presidente de la compañía basada en Zurich.

Los factores que se conjugaron para el fracaso financiero del grupo fue un alza de 10% en el precio de las materias primas con las que trabaja, el repunte en el precio de los energéticos, y en encarecimiento del plan social que ofrece a sus empleados.

Negociación Swissmetal

Tras nueve días de enfrentamientos, este martes (31.01), la Dirección de Swissmetal invitó a Unia a sentarse a la mesa a negociar con respecto a la huelga que está en curso en la fábrica de Reconvilier.

El sindicato (Unia) recibió de buen agrado la propuesta, pero advirtió que no retrocederá en sus peticiones.

Sin embargo, Swissmetal insistió en que si los trabajadores no retoman sus labores no habrá un ambiente propicio para negociar de forma seria y adulta. Unia opina de forma diferente: "en tanto la empresa no se comprometa a no suprimir los 80 empleos que amenaza con desaparecer, seguirá la huelga".

Cabe recordar que este conflicto tuvo su origen a mediados del 2004, cuando la empresa anunció a los trabajadores su intención de concentrar sus actividades en la región de Dornach, y reducir las operaciones de la planta de Reconvilier para disminuir sus gastos fijos en 25 millones de francos.

Los trabajadores se fueron a la huelga en aquel momento, la misma que se conjuró 10 días después, cuando Swissmetal les prometió abortar ese proyecto.

swissinfo/Andrea Ornelas

Datos clave

En 2005, la industria relojera suiza exportó productos por 12.300 millones de francos: histórico. Roche logró 6.730 millones, y Suiza obtuvo un superávit comercial de 8.296 millones.

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Contexto

El sector relojero helvético es uno de los más rentables de la economía, con exportaciones superiores a los 12.300 millones de francos suizos en 2005. Swatch es la firma más conocida en el mundo, pero los productos de lujo -liderados por Richemont- también son muy bien aceptados en mercados de los cinco continentes.

La farmaceútica Roche, basada en Basilea, es una de las empresas líderes mundiales en este sector. Su especialidad son las enfermedades virales, y actualmente emplea a 70.000 personas en 150 países del mundo.

Swissmetal es un grupo metalúrgico helvético especializado en derivados de cobre. Posee dos fábricas, en Reconvilier y Dornach. Sus ventas superan los 200 millones de francos suizos anuales.

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