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Cinco temas, un domingo de votación y retos internacionales

Aumenta la presión contra los pesticidas en la agricultura y el agua

Los activistas argumentan que el exceso de pesticidas contamina los alimentos y se filtra en el suelo, contaminando las aguas subterráneas. Los opositores dicen que los métodos de cultivo sin pesticidas no son una opción realista. Christian Beutler/Keystone

Dos propuestas distintas exigen una reforma radical de los sectores agrícola y de producción de alimentos del país, eliminando progresivamente el uso de los pesticidas sintéticos.

Este contenido fue publicado el 11 mayo 2021 - 08:52

Ambas iniciativas populares, que están dirigidas a la agricultura intensiva y aspiran a métodos de producción más sostenibles, persiguen un objetivo similar, aunque difieren en su enfoque.

Una característica muy notable es la gran preocupación personal de los miembros de ambos comités de campaña por la contaminación ambiental, la biodiversidad, los alimentos seguros y el agua potable limpia.

Las dos iniciativas populares figuran entre los cinco temas que serán sometidos a votación nacional el próximo 13 de junio.

¿Qué está en juego?

La iniciativa contra los pesticidasEnlace externo exige la prohibición total del uso de herbicidas, insecticidas y fungicidas sintéticos en el sector agrícola suizo, así como para uso privado o comercial. También propone prohibir la importación de esos agentes químicos.

Los activistas prevén un periodo de transición de diez años para adaptar los sectores alimentario y agrícola e impulsar la investigación sobre la biodiversidad.

La otra iniciativa se centra en el agua potableEnlace externo, pero tiene también como objetivo los pesticidas y el uso de antibióticos en la agricultura. Propone poner fin a todas las subvenciones gubernamentales a los agricultores que no se comprometan con métodos de producción sostenibles y ecológicos.

En respuesta a ambas iniciativas, el Parlamento aprobó una enmienda legal destinada a reducir a la mitad el uso de herbicidas para el año 2027 y a facilitar la implantación de otras medidas que garanticen la calidad del agua potable.

Estas iniciativas se hacen eco de la creciente preocupación de la población por la cantidad de pesticidas utilizados en la producción de alimentos, así como de los informes sobre altos niveles de contaminación en las aguas subterráneas de Suiza.

¿Quiénes son los proponentes de las iniciativas?

Las propuestas fueron lanzadas separadamente por dos comités de la sociedad civil, sin vínculos con ningún partido político específico. Presentaron sus iniciativas en 2018, avaladas por 113 979 y 121 307 firmas respectivamente.

El comité de la iniciativaEnlace externo contra los pesticidas, con sede en la parte francófona de Suiza, está formado por científicos, juristas y agricultores. Todos ellos subrayan su preocupación personal por los riesgos que supone el uso de pesticidas sintéticos para la salud y el medioambiente.

El grupo que respalda la "iniciativa del agua potable"Enlace externo está formado por siete mujeres y un hombre. El comité está liderado por Franziska Herren, antigua gerente de un gimnasio que se convirtió en una activista del consumo sostenible con una fuerte conciencia ambiental, incluyendo la lucha contra la energía nuclear y otros problemas de salud.

Herren se implicó primero en la política municipal de su localidad, en la parte germanófona del país, antes de dedicar su atención a la agricultura.

La "iniciativa contra los pesticidas sintéticos" es considerada más radical que la "iniciativa del agua potable".

Tanto el Gobierno como la mayoría del Parlamento rechazan la "iniciativa del agua potable", alegando que hay en vigor suficientes medidas para proteger la calidad del agua. Sin embargo, los activistas afirman que varios estudios han hallado residuos de pesticidas en las aguas subterráneas, en el agua potable y en algunos arroyos. Manu Friederich/Keystone

¿Cuáles son los principales argumentos de las iniciativas?

Ambos comités piden por separado una reforma de la política agrícola del país para librarla de sustancias químicas tóxicas y avanzar hacia normas de producción sostenible y respetuosa con los animales.

Afirman que los métodos de agricultura intensiva, apoyados cada año con 3 500 millones de francos (3 700 millones de dólares) de dinero de los contribuyentes, son una grave amenaza para la salud pública, así como para la biodiversidad.

Según los impulsores de estas iniciativas, los subsidios gubernamentales alientan indirectamente a los agricultores a utilizar pesticidas, antibióticos y piensos importados para aumentar su producción.

Miles de toneladas de nitrógeno y fósforo procedentes de los fertilizantes contaminan el suelo y las aguas subterráneas cada año, destruyendo el ecosistema, los bosques, los ríos, los campos y los jardines, además de aumentar el riesgo de enfermedades graves.

Los promotores de la iniciativa sobre el agua potable también han criticado la falta de medidas eficaces para reducir el uso de pesticidas, y sostienen que la aprobación de su propuesta convertiría a Suiza en un país pionero a nivel internacional.

¿Cuáles son los principales argumentos contra las iniciativas?

Los adversarios afirman que los objetivos de las iniciativas son poco realistas. Según ellos, provocarían un aumento de los costes de producción y de los precios al consumo, y darían lugar a más importaciones.

Afirman que si se impusieran unos estándares libres de pesticidas, se suprimirían miles de puestos de trabajo en la agricultura y el sector de la producción de alimentos y Suiza no podría mantener los niveles de producción y las normas de higiene actuales.

Algunos opositores también sostienen que las iniciativas obstaculizarían la investigación sobre los plaguicidas, y señalan que la propuesta de prohibir la importación de cualquier alimento que no esté libre de plaguicidas sintéticos violaría los acuerdos comerciales internacionales.

Las iniciativas no solo son demasiado radicales, sino también innecesarias, según los partidos y grupos de interés opositores.

Argumentan que el sector agrícola, el Parlamento y el Gobierno ya han tomado medidas para proteger a las personas y al medioambiente de los pesticidas nocivos. Los incentivos para utilizar métodos de producción más naturales, como la rotación del suelo, han provocado un descenso de las ventas de pesticidas en los últimos años. Además, Suiza es conocida por la alta calidad de su agua potable, añaden los adversarios.

¿Por qué tiene que pronunciarse el electorado sobre ambas propuestas?

Según el sistema suizo de democracia directa, los ciudadanos pueden impulsar una enmienda a la Constitución del país. Se necesitan al menos 100 000 firmas válidas recogidas en un plazo de 18 meses para forzar una votación a nivel nacional sobre una iniciativa popular.

Hasta la fecha, se han sometido a la decisión de las urnas 220 iniciativas de este tipo desde que se introdujo el derecho en 1891. Veintitrés de ellas han sido aprobadas.

Quiénes están a favor y quiénes en contra

En ambas iniciativas, la izquierda política y los grupos ecologistas se enfrentan a una amplia alianza de partidos de centro y derecha. Estos últimos también cuentan con el apoyo de los empresarios y de la principal asociación de agricultores del país.

Sin embargo, los grupos de agricultores más pequeños se han manifestado a favor de las iniciativas. Algunos partidos de centro y centroderecha, como los Verdes Liberales y los Radicales, están divididos o no se pronuncian.

La agricultura, entre exigencias medioambientales y económicas

Estas dos iniciativas son las últimas de una serie de propuestas presentadas en los últimos años para reformar la política agrícola del país, entre las que figuran iniciativas para impulsar la producción ética de alimentos y la agricultura local, un artículo constitucional destinado a lograr la autosuficiencia nacional en la producción de alimentos, así como la prohibición de la especulación financiera en el comercio de productos agrícolas.

También atrajo la atención internacional la propuesta de pagar ayudas adicionales a los ganaderos que no descornaran su ganado, la denominada iniciativa por las vacas con cuernos.

Sin embargo, solo la enmienda constitucional sobre seguridad alimentaria obtuvo la aprobación de los votantes en septiembre de 2017.

Algunas otras propuestas están todavía a la espera de ser decididas en las urnas, en particular una iniciativa destinada a prohibir la producción ganadera a gran escala. Otras iniciativas populares en trámite se centran en cuestiones de biodiversidad o de zonificación, pero también tendrán un impacto en el sector agrícola.

Recientemente, el Parlamento dio carpetazo al proyecto del Gobierno para reformar la política agrícola del país mediante la concesión de ayudas financieras para métodos de cultivo más sostenibles, el fomento de la biodiversidad y la promoción de prácticas de cría respetuosas con los animales.

Traducción del inglés: José M. Wolff

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